{"id":215,"date":"2015-02-11T01:12:50","date_gmt":"2015-02-11T09:12:50","guid":{"rendered":"http:\/\/dff-monolith.com\/?page_id=215"},"modified":"2015-07-21T15:37:20","modified_gmt":"2015-07-21T23:37:20","slug":"interview04-poem-score","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/interviews\/interview04-poem-score\/","title":{"rendered":"&ldquo;Todo poema,&nbsp;en m&iacute;, tiene su partitura.&rdquo;"},"content":{"rendered":"<p class=\"centered-quote\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/elmercblk.gif\" alt=\"\" width=\"175\" height=\"22\"><br \/>\r\n  <strong>Revista de Libros<\/strong><br \/>\r\n  6 Julio 2002<\/p>\r\n<h1>&ldquo;Todo poema, en m&iacute;, tiene su partitura.&rdquo;<\/h1>\r\n<h2>Entrevista por Beatriz Berger<\/h2>\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n<p>&iquest;Un genio, David Rosenmann-Taub? Al menos as&iacute; lo confirma la historia de aquel hijo de padres polacos, nacido en Santiago, 1927, que aprende a leer al a&ntilde;o y medio y a los tres escribe sus primeros poemas. Mientras su padre pol&iacute;glota y cr&iacute;tico lector lo introduce en los &aacute;mbitos literarios, su madre pianista le ense&ntilde;a a tocar ese instrumento cuando s&oacute;lo tiene dos a&ntilde;os. Ya a los nueve, recibe a su primer alumno.<\/p>\r\n<p>\"El piano y el escribir - dice ahora Rosenmann-Taub - son parte de mi persona, lo mismo que mi cuerpo. Mis padres protegieron lo que era natural <strong>en m&iacute;<\/strong>. No me establecieron una ruta: 'T&uacute; tienes que hacer esto'. No. Justamente lo que a m&iacute; me gustaba, eso era lo que ellos quer&iacute;an favorecer. Mi padre podr&iacute;a haber considerado que yo estaba haciendo algo secundario cuando, una ma&ntilde;ana, muy temprano, me sorprendi&oacute; escribiendo versos; pero me dijo: 'Puedes no ir al colegio, si quieres escribir'. Y nunca mis padres interfirieron en mis juegos. Mi madre aseguraba: 'Jugar, en un ni&ntilde;o, es trabajo'. Cuando una persona tiene condiciones para algo y cuenta con la posibilidad de desarrollarlas, &iquest;genio? Lo dif&iacute;cil en este mundo es que podamos vivir para lo que somos. Como no puede un manzano evitar producir manzanas, yo no he podido evitar perfeccionar mi pensamiento\".<\/p>\r\n<p>Y empez&oacute; a escribir antes de saber escribir:<\/p>\r\n<p>\"Le dictaba a mi madre mis ocurrencias; muy pronto pude hacerlo solo. Siempre he escrito. Esto del amor por las letras, yo lo explicar&iacute;a como un matrimonio. Estoy casado con las letras. Amo a mi mujer, estoy loco por ella. Es un buen matrimonio, porque tambi&eacute;n mi mujer est&aacute; loca por m&iacute;. La influencia de mis padres ha sido muy fuerte. Desde el punto de vista intelectual, en todo lo que he le&iacute;do, he encontrado una distancia astron&oacute;mica entre mi madre pensando y los novelistas y los fil&oacute;sofos\".<\/p>\r\n<p>As&iacute;, m&uacute;sica y literatura se unen al cuerpo y alma del poeta:<\/p>\r\n<p>\"Hasta mis catorce o quince a&ntilde;os, podr&iacute;an haberse llamado \"pasiones\". &iquest;Despu&eacute;s? Mi mundo creativo es mi respiraci&oacute;n. Pedro Humberto Allende, mi profesor de composici&oacute;n musical, me dijo: 'Usted va a dedicarse exclusivamente a la composici&oacute;n musical'. Le respond&iacute;: 'Estudio composici&oacute;n musical para la poes&iacute;a, y composici&oacute;n po&eacute;tica para la m&uacute;sica'. Con cara de incredulidad, me pregunt&oacute;: '&iquest;Est&aacute; bromeando?' No era escoger una cosa contra otra. Mi poes&iacute;a y mi m&uacute;sica son dos amigas que se ayudan mucho. Escribo en m&uacute;sica, escribo en espa&ntilde;ol. Cuando he estudiado otros idiomas, lo he hecho para ahondar m&aacute;s en mi lenguaje musical y en mi lenguaje po&eacute;tico. No puedo negar que, entre los diez y los doce a&ntilde;os, me influy&oacute; bastante la m&uacute;sica de Schumann. Escuchar a mi madre tocar los \"Estudios Sinf&oacute;nicos\" y el \"Carnaval\" afect&oacute; mi vida. Me hizo acostumbrarme a la idea de que lo que m&aacute;s quiero va a desaparecer. Una de mis composiciones pian&iacute;sticas es \"Morir para nacer\". Una diaria experiencia: para nacer el martes, usted tiene que morir el lunes. Todos llevamos el cad&aacute;ver de nuestro pasado. Ser ma&ntilde;ana me exige morir hoy\".<\/p>\r\n<p>De esp&iacute;ritu inquieto, mientras estudia castellano en el Instituto Pedag&oacute;gico de la Universidad de Chile - se gradu&oacute; en 1948- asiste tambi&eacute;n a cursos de astronom&iacute;a, ingl&eacute;s, franc&eacute;s, portugu&eacute;s, est&eacute;tica y arte. Posteriormente, a sugerencia de un amigo de Einstein, estudi&oacute; f&iacute;sica:<\/p>\r\n<p>\"Todo me ha servido y, por supuesto, la f&iacute;sica. Su conocimiento es inevitable. Aunque su informaci&oacute;n es muy primitiva hasta el momento. Adem&aacute;s, el mundo f&iacute;sico se repite en el mundo s&iacute;quico. No hay, en esencia, lo externo y lo interno. Mucho de la f&iacute;sica es b&aacute;sico para entender la sicolog&iacute;a. Tambi&eacute;n asist&iacute; a clases de anatom&iacute;a y bot&aacute;nica. No hablo de lo que no s&eacute;\".<\/p>\r\n<p>En 1976 es becado por la Oriental Studies Foundation para escribir Ajorca de Europa y dictar conferencias en Nueva York. En medio de los avatares de su vida cultiva la amistad. Acerca de Alberto Rubio y Armando Uribe comenta: \"poetas muy dotados, y limpios y consistentes amigos\". Aclara que hay escritores con los que tuvo breve contacto, pero que representaron mucho para &eacute;l \"por su buena voluntad, su carencia de envidia y su deseo de ayudar\". Menciona a Antonio de Undurraga, Luis Merino Reyes, Joaqu&iacute;n Ortega Folch, Luis S&aacute;nchez Latorre, Augusto Iglesias... \"En Chile, como en todas partes - agrega- , hab&iacute;a individuos que pretend&iacute;an ocupar todos los sitios, y actuaban como agresivas vedettes. Afortunadamente, exist&iacute;a un grupo, no muy numeroso, de intelectuales con generosidad y curiosidad. Hern&aacute;n D&iacute;az Arrieta (Alone), Mariano Latorre, Ricardo A. Latcham, Julio Arriagada, Enrique Molina, Samir Nazal: humanamente, joyas\".<\/p>\r\n<p>A partir de 1985 se radica en Estados Unidos, dedic&aacute;ndose a sus actividades art&iacute;sticas y a dar clases de literatura, m&uacute;sica y arte. Graba, adem&aacute;s, sus composiciones pian&iacute;sticas, compila sus dibujos y escribe. Desde el a&ntilde;o 2000, CORDA, una fundaci&oacute;n sin fines de lucro, salvaguarda y difunde su trabajo. \"La preservaci&oacute;n de mi obra me da paz\", reconoce.<\/p>\r\n<p>No fue f&aacute;cil, sin embargo, descubrir el paradero de David Rosenmann-Taub, considerado por Alone un precursor, capaz de sacudir la rutina de veinte o treinta a&ntilde;os de poes&iacute;a. Una investigaci&oacute;n casi detectivesca nos hizo ir de una pista a otra hasta que, al fin, el poeta decidi&oacute; romper su largo, largu&iacute;simo silencio.<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">&iquest;Qu&eacute; lo ha llevado a ser en nuestro &aacute;mbito un marginal de \"identidad velada\", como dec&iacute;a Juan Luis Mart&iacute;nez?<\/p>\r\n<p>\"Una de las cosas que le agradezco a mi pa&iacute;s es que encontr&eacute; en &eacute;l mucha dificultad para publicar. En un artista que quiere serlo honestamente, sin traicionarse, no un judas interno, es muy favorable no encontrar respuesta. Hay un acuerdo conmigo desde el principio: nunca he escrito para hoy. He escrito y escribo para ayer y ma&ntilde;ana, pensando en nutrir a los que se fueron y a los que vendr&aacute;n. El presente es el lugar en donde me instalo a escribir en direcci&oacute;n al pasado y al futuro. Desde el punto de vista del pensamiento, el presente es el tiempo menos real. Desde el punto de vista de la inspiraci&oacute;n, s&iacute;, es el &uacute;nico factor que me mueve: estoy vivo\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">Inspiraci&oacute;n tras la cual existe un trabajo arduo. &iquest;C&oacute;mo se desarrolla su vida laboral?<\/p>\r\n<p>\"Escribir y escribir. Cuando tomo el l&aacute;piz, ya ha habido muchos borradores en mi cabeza. No respeto la improvisaci&oacute;n: no la siento m&iacute;a. Una obra art&iacute;stica, para ser lograda, debe parecer el efecto espont&aacute;neo de una causa espont&aacute;nea, aunque es consecuencia de un complejo proceso natural. Por ejemplo, los elaborad&iacute;simos \"Impromptus\" de Schubert, o los cuadros de Vermeer, que parecen creados sin esfuerzo. A eso llamo arte. Un l&aacute;piz con buena punta y, cerca, una buena goma y mucho papel me abren el apetito y me aceleran. La seducci&oacute;n de la hoja en blanco, para mediante el acto de escribir, abrazarla y abrasarla.<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">En ese acto de escribir, &iquest;hay algunos autores que considere indispensables?<\/p>\r\n<p>\"La vida inmediata me es tan fuerte que me apaga otras resonancias. &iquest;Qu&eacute; puede afectarme toda la cultura frente al hecho de caminar, cualquier d&iacute;a, a cualquier hora, por una calle cualquiera? El estudio, la investigaci&oacute;n, el perfeccionamiento son totalmente diferentes del acto de la propia creaci&oacute;n. El &uacute;nico autor que me es indispensable es mi persona\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">Pero entiendo que la poes&iacute;a de San Juan de la Cruz y Juana In&eacute;s de la Cruz han sido fundamentales para usted.<\/p>\r\n<p>\"Fundamentales para la historia de la poes&iacute;a, no para m&iacute;. En Juan de la Cruz observo lo mismo que en Teresa de &Aacute;vila: mente alucinada, de soberana inteligencia, por encima de la vida en el planeta. Juana In&eacute;s de la Cruz hizo, en \"Primero sue&ntilde;o\", una imitaci&oacute;n de las Soledades de G&oacute;ngora: lo que en G&oacute;ngora cumple fines pl&aacute;sticos, en ella cumple fines conceptuales. M&aacute;s que una poetisa, m&aacute;s que una mujer, ella es una fuerza que embellece cualquier cosa\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">As&iacute; como la m&uacute;sica se incorpora en sus versos, &iquest;influye la poes&iacute;a en sus composiciones musicales?<\/p>\r\n<p>\"Hay elementos de la m&uacute;sica, de la pintura, de la literatura, de la escultura, de la arquitectura, de la fotograf&iacute;a, que me conmueven. La literatura y la pintura me ayudan a aclarar m&aacute;s mi pensamiento musical. La literatura tambi&eacute;n me ha ayudado en el dibujo: Historia de las Indias de Bartolom&eacute; de Las Casas y Las almas muertas de Gogol me han despertado im&aacute;genes. Ciertas obras musicales m&iacute;as tienen que ver con Thackeray y Tolstoi, en lo formal (no en lo conceptual): he querido, como en Vanity Fair y Ana Karenina, que una sola voz est&eacute; distribuida en distintas voces. Hasta el momento he grabado unos cien CDs de mis obras pian&iacute;sticas. Mi reacci&oacute;n frente a la nocivilizaci&oacute;n, al ego&iacute;smo que predomina en la conducta humana, mi clamor, mi indignaci&oacute;n, mi repulsi&oacute;n no se expresan <strong>en m&iacute;<\/strong> con palabras; aparecen, s&iacute;, en algunos de mis motivos musicales. Mi queja del mundo hist&oacute;rico aparece en algunas de mis composiciones. En mi poes&iacute;a, en muy rara ocasi&oacute;n\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">&iquest;Qu&eacute; cabida tiene en su obra el silencio, como parte de la m&uacute;sica?<\/p>\r\n<p>\"El silencio es fundamental en poes&iacute;a. La sonoridad del silencio. De lo contrario, el verso no ocurre. El no tener conciencia de este silencio, que implica cesura, o paso de un verso al siguiente, de una estrofa a la otra, me ha demostrado hasta d&oacute;nde lo que se escribe en aparente forma po&eacute;tica no es poes&iacute;a. Y el silencio tiene un valor fundamental en m&uacute;sica. No menor que el del sonido\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">&iquest;Motivos de sonido y ritmo, tal vez, le llevan a inventar palabras, unir algunas o acentuar otras donde, gramaticalmente, se supone que no corresponde?<\/p>\r\n<p>\"No se trata de eso, sino de qu&eacute; es lo necesario para decir, y establecer que el uso de la palabra no es el convencional, que es s&oacute;lo un aspecto de la palabra en el lenguaje po&eacute;tico. &Eacute;se es el grave problema de la literatura, especialmente de la poes&iacute;a: el lenguaje convencional trata de convertirse en dictadura e imponerse como &uacute;nico. De esto se defienden m&aacute;s los autores de otras &eacute;pocas, porque ya no dependen del lenguaje convencional del momento\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">Unamuno dec&iacute;a que para aprender a escribir hay que olvidarse de la gram&aacute;tica.<\/p>\r\n<p>\"Lo que Miguel de Unamuno quiere decir es olvidarse de los prejuicios: ser libre. Las gram&aacute;ticas son a posteriori, no a priori. Pero hay una tendencia en el ser humano a recibir, sin discriminaci&oacute;n, &oacute;rdenes. La gram&aacute;tica representa lo que mayormente se hace. El lenguaje es l&oacute;gico y no lo es. Si soy artista, el lenguaje que recibo es s&oacute;lo un &iacute;nfimo aspecto de lo que necesito: tengo que crear mi propio lenguaje: no puedo expresarme con palabras de otro, porque as&iacute; miento y me miento. Es una exigencia indispensable. Hay que aprender cuanto ayude a satisfacer esa exigencia. Y aprender cosas que son in&uacute;tiles es una gran sabidur&iacute;a: la de reconocer lo que es in&uacute;til\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">Escuch&aacute;ndolo recitar su poes&iacute;a, impresiona la importancia que adquieren las vocales.<\/p>\r\n<p>\"Un poema es un fen&oacute;meno gr&aacute;fico, mental y sonoro. En cierto modo, un verdadero poema es una partitura. Lo mismo que si vamos a leer un texto de Chopin o Sch&ouml;nberg. Todo poema, <strong>en m&iacute;<\/strong>, tiene su partitura. En Quince, un libro que espero publicar pronto, comento algunos de mis poemas, e incluyo sus partituras. Si el lector no lee correctamente, &iquest;c&oacute;mo va a entender?\"<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">Pareciera que en sus versos otorga m&aacute;s preponderancia al sonido que al contenido.<\/p>\r\n<p>\"Todo es para el contenido. Si no hay contenido: nada. &iquest;C&oacute;mo va a tener m&aacute;s importancia la forma, o la sonoridad, que el contenido? &iquest;Tiene acaso m&aacute;s importancia el cuerpo que el alma? Separar forma y fondo es una teor&iacute;a seudodid&aacute;ctica\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\"><em>\"La serpiente llamea, desaf&iacute;a\/ la claraboya, enr&oacute;scase, me silba,\/ porque viv&iacute; la vida, no mi vida.\"<\/em>, escribe en <em>Los surcos inundados<\/em> (1951). &iquest;Piensa que ha encontrado su propia voz?<\/p>\r\n<p>\"Mi voz me encontr&oacute; a m&iacute;. En su acotaci&oacute;n est&aacute; el peligro de no vivir la vida personal, de vivir una vida de acuerdo a las circunstancias, como una especie de moda trascendente. Nacer en China en el siglo pasado o hace dos mil a&ntilde;os, o nacer dentro de dos mil a&ntilde;os en Sudam&eacute;rica o en &Aacute;frica, no debe alterar lo que soy. Una cosa es la circunstancia, y otra, el individuo. Esa frase famosa de Ortega y Gasset, \"el hombre y su circunstancia\", puede ser una maravillosa justificaci&oacute;n para decir que nadie vive su vida, sino que vive la vida del contorno. Quiz&aacute; eso le ocurri&oacute; a Ortega y Gasset. No a m&iacute;. Aunque sea muy grave la circunstancia, uno tiene que ser uno. Por lo menos, en su autodi&aacute;logo. Es cierto que la lengua espa&ntilde;ola es algo que recib&iacute;. Todo lo recibimos. Me dieron la tela, pero el traje lo hice y lo sigo haciendo yo\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">En toda su poes&iacute;a est&aacute; la presencia relevante de Dios. &ldquo;<em>Era yo Dios y caminaba sin saberlo.\/ Eras oh t&uacute;, mi huerto, Dios y yo te amaba<\/em>&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;l es su relaci&oacute;n con lo divino?\"<\/p>\r\n<p>\"Para m&iacute; el t&eacute;rmino Dios es terrenal. Lo que llamo divino es la expresi&oacute;n terrenal absoluta. No tiene nada que ver con el concepto de las religiones, en donde no hallo ninguna divina divinidad. El poema que menciona fue escrito cuando yo ten&iacute;a doce a&ntilde;os. Lo volv&iacute; a escribir en Buenos Aires, despu&eacute;s de perder a mi familia. Y lo escrib&iacute; con muy peque&ntilde;as diferencias. A aquello que me satisface, que me da tranquilidad, que me da alegr&iacute;a, sin pedirme compensaci&oacute;n, yo lo llamo Dios. Por eso digo: \"Era yo Dios y caminaba sin saberlo\". Esa tranquilidad, esa satisfacci&oacute;n era Dios. Yo era el huerto. Creyendo amar las cosas, yo me estaba amando. Porque si amo a alguien, lo que amo es la imagen que tengo del otro. Su pregunta yo la formular&iacute;a: \"&iquest;Cu&aacute;l es su relaci&oacute;n con usted mismo?\"<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">&iquest;Por qu&eacute; si ha escrito unos cuarenta libros s&oacute;lo ha publicado diez?<\/p>\r\n<p>\"Poes&iacute;a no es lo mismo que novela policial. Se publica, generalmente, no por la calidad de la obra, sino por lo \"vendible\". Hay editores que viven de eso: compran el producto que pueden vender. Desde su punto de vista, es razonable. Hay, tambi&eacute;n, el editor m&aacute;s abierto, que desea o necesita hacer negocio, pero, a la vez, teniendo un sentido art&iacute;stico que no rompe con la &eacute;tica, quiere darle una direcci&oacute;n trascendente a su actividad. Arturo Soria, que era due&ntilde;o de la editorial Cruz del Sur, se apur&oacute; en editarme, y me dijo: 'Cuando yo me vaya, &iquest;qui&eacute;n va a publicar sus libros?' &Eacute;l no alcanz&oacute; a editar el segundo tomo de <em>Cortejo y Epinicio<\/em>, ni <em>Pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute;<\/em>, que a&uacute;n est&aacute;n in&eacute;ditos. Cruz del Sur, para anunciarlos, edit&oacute; un disco en su colecci&oacute;n 'El Archivo de la Palabra', en que grab&eacute; poemas de esos libros. En las editoriales de mi pa&iacute;s, yo deb&iacute;a pagar por publicarlos. He tenido, durante largos a&ntilde;os, mucha responsabilidad econ&oacute;mica con mi familia. No pod&iacute;a darme ese lujo. Despu&eacute;s me he dedicado s&oacute;lo a mi labor art&iacute;stica. El hecho de que ser&aacute;n ahora publicados en Chile <em>Auge<\/em> y la tercera edici&oacute;n del primer tomo de <em>Cortejo y Epinicio<\/em> (tiene cuatro tomos) me indica que el esp&iacute;ritu de Arturo Soria se prolonga en esta iniciativa de LOM\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">El libro que reeditar&aacute; en Chile es el primero publicado, pero no el primero que escribi&oacute;, &iquest;no?<\/p>\r\n<p>\"Aunque en <em>Cortejo y Epinicio<\/em> hay algunos poemas escritos a los nueve, diez a&ntilde;os, mi primer libro (a&uacute;n in&eacute;dito) se llama Opus Uno y contiene los poemas de mi infancia. Estos poemas estaban entre la enormidad de manuscritos que me fueron robados. He recuperado uno que otro y he podido recordar algunos. Opus Uno termina con El Adolescente, que escrib&iacute; a los catorce, y del cual, hace muchos a&ntilde;os, hice una nueva versi&oacute;n. Le entregu&eacute; una de las primeras versiones a Antonio de Undurraga, quien la public&oacute;, como sorpresa, en el primer n&uacute;mero de su revista <em>Caballo de Fuego<\/em>.<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">&iquest;A qu&eacute; cree que se debe que <em>Cortejo y Epinicio<\/em> (1949) haya resistido el paso del tiempo?<\/p>\r\n<p>\"Lo que me llev&oacute; a escribir de nuevo, en 1978, el primer tomo de <em>Cortejo y Epinicio<\/em>, en Buenos Aires, despu&eacute;s de la muerte de mis padres, fue mi deseo de estar con ellos. Cuando lo escrib&iacute; originalmente, sab&iacute;a que hab&iacute;a blancos que no era capaz de llenar. Ahora estaba en condiciones de poder llenarlos. Sin tener la primera edici&oacute;n del libro conmigo, volv&iacute; a escribirlo. Y no mir&eacute; la primera edici&oacute;n, hasta publicada la segunda: una manera de probar la fuerza de la verdad del libro. La edici&oacute;n de <em>Cortejo y Epinicio<\/em>, que publicar&aacute; LOM, contiene peque&ntilde;as alteraciones. No en vano pasa el tiempo. Al menos en eso es favorable. No hablo de corregir. No es corregir. Es acercarse m&aacute;s a la real versi&oacute;n\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">&iquest;Y cu&aacute;l dir&iacute;a que ha sido la evoluci&oacute;n desde sus primeros poemas a los que escribe hoy?<\/p>\r\n<p>\"Eso lo contesta mi poes&iacute;a. Escribo lo que me importa. Lo que me era importante, cuando ten&iacute;a tres a&ntilde;os de edad, me sigue importando todav&iacute;a. Lo que me horrorizaba, cuando ten&iacute;a cinco a&ntilde;os, me sigue horrorizando. Lo que me atra&iacute;a, cuando ten&iacute;a diez a&ntilde;os, me sigue atrayendo. Lo que no resiste el paso de los a&ntilde;os es fracaso. &iquest;Cu&aacute;l es la funci&oacute;n de mi poes&iacute;a, si no resiste el paso de unos cuantos a&ntilde;os?\"<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">Hablemos de <em>Auge<\/em>, su nuevo libro.<\/p>\r\n<p>\"Siete, de los veinti&uacute;n poemas de <em>Auge<\/em>, son comentados por m&iacute; en el libro <em>Quince<\/em>. Me siento en el esplendor de mi control. Mi inspiraci&oacute;n nunca ha tenido vacaciones. &iquest;Qu&eacute; nombre ponerle a mi inspiraci&oacute;n? <em>Auge<\/em>\".<\/p>\r\n<p class=\"the-question\">En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, &iquest;qu&eacute; desaf&iacute;os le ha planteado la poes&iacute;a? y &iquest;qu&eacute; ha significado dedicarle su vida a ella?<\/p>\r\n<p>\"La poes&iacute;a me ha obligado a ahondar en mi curiosidad, a pensar y repensar y volver a repensar, hasta encontrar respuestas dentro de m&iacute;. La poes&iacute;a es meta y pretexto. Para expresar de veras, hay que saber de veras. Vivir es un desaf&iacute;o. No he dedicado mi vida a la poes&iacute;a. He dedicado mi vida a mi vida, que es la poes&iacute;a\".<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Revista de Libros 6 Julio 2002 &ldquo;Todo poema, en m&iacute;, tiene su partitura.&rdquo; Entrevista por Beatriz Berger &iquest;Un genio, David Rosenmann-Taub? Al menos as&iacute; lo confirma la historia de aquel hijo de padres polacos, nacido en Santiago, 1927, que aprende a leer al a&ntilde;o y medio y a los tres escribe sus primeros poemas. 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