{"id":404,"date":"2015-02-15T20:17:13","date_gmt":"2015-02-16T04:17:13","guid":{"rendered":"http:\/\/dff-monolith.com\/?page_id=404"},"modified":"2015-09-22T11:23:05","modified_gmt":"2015-09-22T19:23:05","slug":"article03-quince","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/articles\/article03-quince\/","title":{"rendered":"Quince de David Rosenmann-Taub por Paula Miranda"},"content":{"rendered":"<p class=\"centered-quote\">Revista Taller de Letras<br \/>\r\n  Facultad de Letras, UC, Santiago de Chile<br \/>\r\n  2 semestre de 2008 (No 43)<\/p>\r\n<h1>&ldquo;Quince&rdquo; de David Rosenmann-Taub<\/h1>\r\n<h2>Pontificia Universidad Cat&oacute;lica de Chile<\/h2>\r\n<h2>por Paula Miranda<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n<p>En <em>Quince Autocomentarios<\/em>, el poeta chileno David Rosenmann-Taub, adem&aacute;s de entregarnos siete poemas in&eacute;ditos y una mini-antolog&iacute;a de ocho poemas ya publicados, desentra&ntilde;a texto por texto las significaciones fundamentales de quince de sus escritos: siete son in&eacute;ditos, siete pertenecen a su &uacute;ltimo libro <em>Auge<\/em> y un poema corresponde a su primer libro, el de 1949, <em>Cortejo y Epinicio.<\/em> Una partitura acompa&ntilde;a cada texto, la que marca los tiempos sil&aacute;bicos de cada verso. La lectura adecuada a esos tiempos, es adem&aacute;s presentada con la voz del propio autor en un CD que reproduce sus sonidos. La interpretaci&oacute;n que se hace de cada texto y de las relaciones que ellos guardan entre s&iacute;, no se reduce a entregar una &uacute;nica clave po&eacute;tica o est&eacute;tica a trav&eacute;s de la cual ingresar a esta poes&iacute;a. M&aacute;s que reducir la lectura a lecturas monol&iacute;ticas, el autor ofrece una v&iacute;a m&uacute;ltiple e inagotable para acceder a los poemas.<\/p>\r\n<p>Leer un texto as&iacute; implica en primer lugar enfrentarse a un libro que contiene quince poemas seleccionados por el autor, en una suerte de antolog&iacute;a personal que exige releer sus libros anteriores, esta vez acompa&ntilde;ados de la mano del propio autor, con sus iluminaciones y estallidos, y tambi&eacute;n con sus ambig&uuml;edades intencionadas. Frente a la persistencia de la recepci&oacute;n cr&iacute;tica de etiquetar la poes&iacute;a de Rosenmann-Taub como herm&eacute;tica, el poeta nos ofrece estos autocomentarios como posible respuesta.<\/p>\r\n<p>De lo herm&eacute;tico abri&eacute;ndose hablan estos comentarios po&eacute;ticos de Rosenmann-Taub. No es el poeta explic&aacute;ndose a s&iacute; mismo (como quer&iacute;an los fenomen&oacute;logos alemanes), sino el poeta explicando sus palabras, unas plet&oacute;ricas de significaciones, ritmos y visiones. Aqu&iacute;, como dice el comentario de &ldquo;Rapsodia&rdquo;: &ldquo;el poema interroga al poeta&rdquo;. Por eso en el &ldquo;Prefacio&rdquo; el poeta-autor se queda atr&aacute;s, en el s&oacute;tano, y es s&oacute;lo DON QUINCE (as&iacute; llamado) quien puede estar a la altura de DO&Ntilde;A POSTERIDAD. Estos dos personajes construidos en el Prefacio, hacen que Don &ldquo;Libro&rdquo; sea el que se sobreponga a las avideces humanas y pueda enfrentar mejor el futuro.<\/p>\r\n<p>De cada uno de los quince poemas escogidos, su CREADOR, bajo una mirada interna y rigurosa, po&eacute;tica, pl&aacute;stica y musical &mdash; haciendo gala de su condici&oacute;n de poeta culto y cultor de otros oficios, como son la m&uacute;sica y el dibujo &mdash;, expande y ampl&iacute;a sus sentidos, entrega distintos niveles de lectura, se&ntilde;ala sus intersticios, sus &eacute;timos, sus ritmos, sus correspondencias, la duraci&oacute;n que debe tener cada s&iacute;laba, cada palabra, cada acento.<\/p>\r\n<p>Para la revelaci&oacute;n de sus poemas entonces, Rosenmann-Taub entrega significaciones globales, an&aacute;lisis filos&oacute;ficos, fon&eacute;ticos, de im&aacute;genes, acentuales, sem&aacute;nticos, t&eacute;mporo-verbales, de derivaci&oacute;n, etimol&oacute;gicos, literales (sentido de la letra E, por ejemplo, en MEQUETRES), an&aacute;lisis de descomposici&oacute;n y recomposici&oacute;n. Mirada cubista sobre poemas que tienen algo de cubismo, todo en una atm&oacute;sfera l&uacute;dica y a veces ir&oacute;nica, de gran libertad y creatividad interpretativas, pero a la vez de gran apego y fidelidad al poema original. Algo tienen estos poemas y sus comentarios del creacionismo huidobriano, algo en el esp&iacute;ritu y el aliento, una singular manera de sugerir y hacer surgir. Dif&iacute;cil ejercicio. No existen labores cr&iacute;ticas ni po&eacute;ticas en esta l&iacute;nea, al menos no en la trayectoria de la poes&iacute;a moderna chilena. Hay artes po&eacute;ticas y manifiestos por doquier, pero no esto. Algo hay en las Notas a <em>Tala<\/em> de Gabriela Mistral. Peque&ntilde;as explicaciones para esa materia alucinada que era para ella la poes&iacute;a.<\/p>\r\n<p>Leer un comentario de <em>Quince<\/em> es leer, claro est&aacute;, un segundo poema, ahora revisitado en toda su potente significaci&oacute;n. Claro, porque tanto para el poeta como para el buen lector de poes&iacute;a (ambos poetas pensaba Bachelard) no basta el diccionario ni la recomposici&oacute;n de la desviaci&oacute;n, ambos deber&aacute;n estirar las palabras y los versos hacia todos los sentidos posibles, escudri&ntilde;ando all&iacute; el verdadero sentido de ellas y estableciendo sus correspondencias y m&uacute;ltiples se&ntilde;as. Ambos deber&aacute;n preguntarse, abrir las palabras y las frases, sin restringirlas, multisignific&aacute;ndolas. La tarea consiste en presionar el significante para que &eacute;ste emane todas sus posibilidades de significaci&oacute;n.<\/p>\r\n<p>Y como la poes&iacute;a se realiza en cada poema de manera singular, como cada poema inaugura una nueva forma (seg&uacute;n lo entendi&oacute; Paz), entonces tambi&eacute;n el an&aacute;lisis es diverso en cada uno de los ejercicios anal&iacute;ticos. Cada an&aacute;lisis es espec&iacute;fico, &uacute;nico, inaugural. En dos niveles habr&aacute; que leer &ldquo;Schabat&rdquo;, ese poema con m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os de vida, el nivel materno y el nivel de Cristo, ambos niveles sacralizados. Y en dos niveles tambi&eacute;n habr&aacute; que leer &ldquo;Medall&oacute;n&rdquo;, ese violento poema conversaci&oacute;n entre el comandante y el cabo, ambos niveles secularizados.<\/p>\r\n<p>Una gran preocupaci&oacute;n atraviesa y unifica estos quince poemas y sus comentarios: el problema del tiempo y el espacio. El poema funciona como la memoria, s&oacute;lo ella permite otorgarle sentido a los acontecimientos, cargando las acciones y las situaciones de temporalidad, de un yo transcurriendo, dotando de sentido la existencia. Su poes&iacute;a est&aacute; hecha fundamentalmente de tiempo y precisamente de tiempo est&aacute;n hechos cada uno de estos poemas, tempo musical, pulso interior. De ah&iacute; la obsesi&oacute;n del hermeneuta por precisar siempre el lugar temporal en el que transcurre o se enuncia cada poema, enfrent&aacute;ndose en algunas ocasiones antit&eacute;ticamente al no-tiempo. Algo parecido ocurre con el espacio, esto hace que el &ldquo;multiverso&rdquo; atraviese varios momentos en <em>Quince.<\/em> La palabra &ldquo;multiverso&rdquo; no se agota en la matriz cient&iacute;fica de los universos paralelos, el &ldquo;multiverso&rdquo; aqu&iacute; es plur&iacute;voco: es fundamento del ser, es &ldquo;voz del yo&rdquo;, es eje temporal, es coordenada del habitar. El multiverso remite a lugares del espacio feliz. El multiverso permite reunir seres del existir feliz: la madre, la abuela Nicolasa, la &ldquo;omnimadre&rdquo;, la &ldquo;nocheabuela&rdquo;. Incluso en el poema &ldquo;Nicho&rdquo;, el sepulcro de la madre muerta, se convierte a trav&eacute;s del conjuro de la palabra multiverso en &ldquo;mi nido, me anichas, me anidas&rdquo;. Pero el ejercicio hermen&eacute;utico no se agota en la revisi&oacute;n de un poema o de varios atravesados por una misma preocupaci&oacute;n, sino que adem&aacute;s se establece la relaci&oacute;n entre los quince poemas. Es m&aacute;s, en las &uacute;ltimas treinta y cuatro p&aacute;ginas del libro, se agregan las &ldquo;Notas&rdquo;, las que permiten poner en relaci&oacute;n cada uno de los p&aacute;rrafos de los comentarios con p&aacute;rrafos de comentarios de otros poemas, productivizando en su nivel m&aacute;ximo la lectura intratextual.<\/p>\r\n<p>En definitiva, quien lea este libro, ya sea con fines l&uacute;dicos, est&eacute;ticos, creativos o hermen&eacute;uticos, descubrir&aacute; preciosas y precisas claves para encontrarse de verdad con este &ldquo;corresponsal&rdquo; que desea (para usar palabras del propio poeta) entregarnos telegramas, poemas, noticias, comentarios, de manera muy urgente y claramente muy poco herm&eacute;tica.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Revista Taller de Letras Facultad de Letras, UC, Santiago de Chile 2 semestre de 2008 (No 43) &ldquo;Quince&rdquo; de David Rosenmann-Taub Pontificia Universidad Cat&oacute;lica de Chile por Paula Miranda En Quince Autocomentarios, el poeta chileno David Rosenmann-Taub, adem&aacute;s de entregarnos siete poemas in&eacute;ditos y una mini-antolog&iacute;a de ocho poemas ya publicados, desentra&ntilde;a texto por texto [&hellip;]","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":150,"menu_order":5,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-404","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/404","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=404"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/404\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2987,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/404\/revisions\/2987"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}