{"id":430,"date":"2015-02-15T20:49:38","date_gmt":"2015-02-16T04:49:38","guid":{"rendered":"http:\/\/dff-monolith.com\/?page_id=430"},"modified":"2015-07-22T21:23:10","modified_gmt":"2015-07-23T05:23:10","slug":"article07-drt-tribute","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/articles\/article07-drt-tribute\/","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n de Poesiectom\u00eda, con ocasi\u00f3n del Homenaje a David Rosenmann-Taub por Na\u00edn N\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<h1>Presentaci&oacute;n de Poesiectom&iacute;a, con ocasi&oacute;n del Homenaje a David Rosenmann-Taub<\/h1>\r\n<h2>por Na&iacute;n N&oacute;mez<\/h2>\r\n<p class=\"centered-quote\"><strong>20 noviembre 2005<\/strong><\/p>\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n<p>Se me ha pedido que diga algunas palabras sobre <em>Poesiectom&iacute;a<\/em>, el &uacute;ltimo texto de David Rosenmann-Taub, ese nacido el 27 en la calle Echaurren, el que Armando Uribe ha llamado el poeta vivo m&aacute;s importante de la lengua castellana, alabado por escritores y cr&iacute;ticos que provienen de territorios tan diversos y dis&iacute;miles como Carolina Geel, Mal&uacute; Sierra, Mar&iacute;a Nieves Alonso, V&iacute;ctor Castro, Carlos Ren&eacute; Correa, Ra&uacute;l Silva Castro, Alone, Alberto Rubio, Francis de Miomandre, Hern&aacute;n del Solar, Francisco Santana o Manuel Rojas. Poeta desconocido y oscuro para muchos, herm&eacute;tico para otros, siempre extranjero y misterioso para los m&aacute;s, s&oacute;lo podemos en esta breve <em>critictom&iacute;a<\/em> bucear un poco en los recovecos de su inaccesible biograf&iacute;a, sus libros reciclados y dispersos y el renovado acontecer que representa este nuevo friso de depuraci&oacute;n po&eacute;tica, esta tramoya cabal&iacute;stica cuya filosidad se arraiga en la p&aacute;gina sin dar cuartel ni al lector ni al oyente.<\/p>\r\n<p>Digamos lo que ya se sabe desde la historia o el mito. Hijo de padres polacos, aprendi&oacute; a leer al a&ntilde;o y medio, tocaba el piano a los dos y a los tres empez&oacute; a escribir sus primeros poemas. Publica en Chile a los 21 a&ntilde;os el primer tomo de <em>Cortejo y Epinicio.<\/em> Luego se va del pa&iacute;s y pernocta en Buenos Aires, Venecia y Nueva York hasta asentarse tal vez definitivamente en Estados Unidos. Trabaj&oacute; alg&uacute;n tiempo como profesor de literatura, de gram&aacute;tica y de piano hasta que obtuvo una beca para concentrarse en la escritura. Hoy d&iacute;a, la Fundaci&oacute;n que preserva y difunde la obra del poeta, la Fundaci&oacute;n Corda, nos permite tenerlo en plena producci&oacute;n, integrando la poes&iacute;a a la m&uacute;sica y el dibujo y poniendo a nuestro alcance, junto a LOM, las reimpresiones de sus libros anteriores y la edici&oacute;n de sus nuevos trabajos. Antes de que LOM iniciara la publicaci&oacute;n de sus libros, el poeta hab&iacute;a publicado <em>El Adolescente<\/em> en 1945 y su libro m&aacute;s conocido, <em>Cortejo y Epinicio<\/em> de 1949, que obtuvo el Premio del Sindicato de Escritores, reeditado en 1977 en una edici&oacute;n aumentada y vuelto a editar por LOM en 2002 absolutamente transformado. De 1951 es <em>Los Surcos Inundados<\/em>, el cual obtuvo el Premio de la Municipalidad de Santiago en 1952; luego aparece <em>La Enredadera del J&uacute;bilo<\/em> en 1952, <em>Cuaderno de Poes&iacute;a<\/em> (1962), <em>El Cielo en la Fuente<\/em> (1977), libro largamente trabajado por el autor, reeditado por LOM junto al texto <em>La Ma&ntilde;ana Eterna<\/em> en el a&ntilde;o 2004. Otros libros posteriores fueron <em>Los Despojos del Sol<\/em> de 1977, <em>Al Rey su Trono<\/em> de 1983, adem&aacute;s de las ediciones de nuevos libros bajo el sello de LOM: <em>El Mensajero<\/em> (<em>Cortejo y Epinicio II<\/em>) de 2003, <em>Pa&iacute;s M&aacute;s All&aacute;<\/em> del 2004 y <em>Poesiectom&iacute;a,<\/em> el libro que aqu&iacute; presentamos.<\/p>\r\n<p>Ya en 1966 David Rosenmann-Taub le confesaba a Armando Uribe: \"&iquest;Mi formaci&oacute;n humana o art&iacute;stica? Al artista le sirve todo. El conocimiento de tipo cient&iacute;fico, ling&uuml;&iacute;stico, psicolog&iacute;a o f&iacute;sica por ejemplo, sirve tanto como la literatura. Todos los conocimientos sirven, la observaci&oacute;n directa de las cosas. Una cosa es la musicolog&iacute;a y otra tocar el piano. Las dos sirven; lo ideal es que se encuentren. El escritor medio, fracasado, impersonal, requiere encontrarse con otros escritores para ser algo siquiera. No me he encontrado en ning&uacute;n escritor. Por eso he escrito\". Como si continuara un di&aacute;logo consigo mismo que se expande en el tiempo, dice hoy que \"Llega un momento en que las palabras toman su lugar... El lenguaje actual es un aspecto del lenguaje. Escribo para ayer, hoy y ma&ntilde;ana. De lo contrario, no escribir&iacute;a... Cuando la m&uacute;sica es m&uacute;sica es poes&iacute;a. Cuando la poes&iacute;a es poes&iacute;a, es m&uacute;sica... No corrijo; trato de ser fiel a lo que quiero decir... Cada poema tiene su ley, su particular universo\". En 1965, Uribe se preguntaba (nos preguntaba): \"&iquest;Cu&aacute;l es el secreto de este poeta cuyas contradicciones se desarrollan en la profundidad y que ofrece una superficie m&aacute;s pulida que la de ning&uacute;n otro poeta chileno, una sabidur&iacute;a del verbo y del sustantivo y una agilidad del adjetivo que ninguno iguala?\" Y contestaba, aludiendo al conocimiento que ten&iacute;a el poeta de la lengua castellana como forma de cultura, como tradici&oacute;n literaria y tambi&eacute;n como ruptura de la continuidad. Y Alberto Rubio comentaba que el poeta en \"alucinante visi&oacute;n, con mucho de extra&ntilde;o humorismo, exalta la conciencia y la voluntad creadora... Nos deja algo as&iacute; como c&oacute;smicamente desolados, pero a la vez nos conforta con esa tranquilidad que sobreviene tras la presencia o la experiencia de un drama seguido del logro de una verdad \"(1977).<\/p>\r\n<p>Desde una tradici&oacute;n literaria que crece a partir de los a&ntilde;os 50, provocando rupturas y reencuentros (me refiero a la poes&iacute;a de Parra, Lihn, Teillier, Barquero, Uribe, Rubio, Arteche, Rojas, Oyarz&uacute;n, Stella Corval&aacute;n, Irma Astorga o Escilda Greve), Rosenmann-Taub enhiesto en su rigurosa especificidad pone a prueba el discurso de la tradici&oacute;n y se sustenta en una placenta h&iacute;brida donde sonido, sentido, escritura, mundo y sujeto parecen resonar en su m&uacute;sica aut&oacute;noma, personal, oscuramente luminosa, con una voz que retumba en los espacios de su propio silencio. Pocos escritores han podido lidiar en nuestro pa&iacute;s con su misma lengua de la manera como lo hace este poeta, cuyo l&eacute;xico parece estrujarse hasta el infinito bajo su diestra mano que busca perseguir en el aire de las letras la misma respiraci&oacute;n humana. Ya en <em>Cortejo y Epinicio,<\/em> dec&iacute;a Mar&iacute;a Nieves Alonso, se buscan los rastros de un para&iacute;so perdido que a veces se encuentra en la desgracia, en la plegaria, en la m&uacute;sica, en el dolor, en la celebraci&oacute;n. Nostalgia de absoluto y de pureza, apetencia de un fulgor que apenas relumbra sobre los huesos calcinados o las calles s&oacute;rdidas que nos esperan en medio de la mortalidad, el desconsuelo, la farsa y el horror del mundo. Huellas de una memoria feliz, resplandores de un ardiente pasado, pero tambi&eacute;n arca de ruinas plagada de escombros, de sombras, de cuchillos y sollozos, fundamentos del canto en que lo innombrable se hace celebraci&oacute;n al mismo tiempo que se consume.<\/p>\r\n<p>En <em>El Mensajero<\/em>, el lenguaje visionario y delirante mantiene el sentido musical de los poemarios anteriores, pero se sumerge al mismo tiempo en un discurso cada vez m&aacute;s austero y concentrado, buscando significados m&aacute;s justos y exactos en cada enunciado. Un trabajo arqueol&oacute;gico cada vez m&aacute;s depurado de las formas gramaticales arcaicas, actuales y reinventadas, permite su dinamizaci&oacute;n moderna, a partir de una fruici&oacute;n est&eacute;tica en que humor, ritmo y oralidad producen efectos pl&aacute;sticos y musicales de inusitado esplendor. Junto a ello hay que considerar la rigurosa estructura mel&oacute;dica y religiosa que tiene el texto, de acuerdo a una versi&oacute;n de su producci&oacute;n est&eacute;tica dada por el propio autor. Si bien, estos elementos prevalecen en <em>Pa&iacute;s M&aacute;s All&aacute;<\/em>, existe un cambio que no afecta ni el discurso ni la intencionalidad estructural, pero s&iacute; sus significaciones. El libro se compone como una partitura musical que se inicia con una Obertura, un concierto central desarrollado a lo largo de 39 poemas y una cantata terminal que lo cierra. Si bien el reino de la infancia aparece como un tema central en otros poetas coet&aacute;neos (l&eacute;ase Teillier, Barquero, Lihn, Arteche, Rubio), en Rosenmann-Taub adquiere el sentido espec&iacute;fico de una b&uacute;squeda que es un pre-texto para auscultar el presente y el futuro, pero adem&aacute;s para describir sensaciones, emociones, visiones y actos que la memoria retrotrae como signo del dibujo de una vida haci&eacute;ndose y deshaci&eacute;ndose en la imbricaci&oacute;n de un ovillo que conforman los tres &eacute;xtasis temporales. Es por ello, que al comienzo, el sujeto desdoblado entre un yo y su sombra es apostrofado, cuestionado, increpado para situarse en una especie de transmigraci&oacute;n hacia el P<em>a&iacute;s M&aacute;s All&aacute;<\/em>, ese donde infancia y nada se unen. Como ha indicado recientemente el poeta en una entrevista: \"No estoy de acuerdo con la concepci&oacute;n de ser y nada, ya que el ser es una manifestaci&oacute;n, una de tantas, de la nada. Los conceptos de principio y de final responden solo a la idea de ser...todo es manifestaci&oacute;n de la nada\". Es por ello, que volver a la infancia es volver a la nada, a una nada que es fuente y surgimiento de ser. En este juego de sonidos y sentidos, los cultismos y manierismos propios de su estilo afloran junto con las palabras compuestas, las conversiones gramaticales, los neologismos, conformando un friso de acicaladas exploraciones discursivas, donde lo arcaico resuena siempre como novedoso y los relumbrones hirsutamente neomodernos, se insertan en un mar heterog&eacute;neo de frases en que fluyen los &iacute;mprobos, el socarr&eacute;n, el lauro medroso, el mo&ntilde;o votivo, el cerril sif&oacute;n, el meridiano capitel, los muladares, entre las personificaciones de los objetos y los fantasmas de personajes que se mueven alrededor de ellos como si la existencia fuera m&aacute;s bien un preludio de la existencia de las cosas.<\/p>\r\n<p>En <em>El Cielo en la Fuente,<\/em> es el coraz&oacute;n el centro de las vivencias que unen lo corporal con la conciencia, la vitalidad del ser humano, ese latido perenne cuyos diversos niveles de sentido se trabajan a partir de las im&aacute;genes-s&iacute;mbolos del cielo y la fuente. El reflejo del uno en el otro se hace as&iacute; sue&ntilde;o de un deseo de infinitud juvenil que vuelve una y otra vez a la infancia persiguiendo el Narciso que todos llevamos dentro y que quiere buscarse inquietamente a s&iacute; mismo en un gesto que es al mismo tiempo belleza y conocimiento. En este libro, el viaje de Jesusa es un retorno conceptual a las fuentes para cumplir su recorrido desde la sombra a la sombra, donde la negaci&oacute;n se hace latido y sangre, afirmaci&oacute;n del coraz&oacute;n viajero que se contin&uacute;a de una existencia en otra. La luminosidad del presente, la sombra que ser&aacute;, nada que complementa al ser, que soy, que no ser&eacute;, ardor que ondula y sucumbe pero sigue su viaje hacia la sombra, que tambi&eacute;n es viaje por el conocimiento. Por su parte, en <em>La Ma&ntilde;ana Eterna<\/em>, Pedrito afirma una verdad que se entroniza en la imagen de la copa: amor y erotismo como plenitud de la vida, como conocimiento de una juventud que se eterniza en la conciencia.<\/p>\r\n<p>En <em>Poesiectom&iacute;a,<\/em> el libro que hoy se presenta, el discurso se hace cada vez m&aacute;s sint&eacute;tico y breve, punzante, filoso y a veces m&iacute;nimo. Como ha indicado el propio autor en su subt&iacute;tulo, son epidramas de la vida privada, preguntas que investigan, que abren, que constatan y que tienen como trasfondo una partitura musical, una substancia r&iacute;tmica, una manifestaci&oacute;n del ser y la nada. Vivisectom&iacute;a de la poes&iacute;a, discurso que se levanta sobre s&iacute; mismo, para auscultar su propio metalenguaje hasta devolverlo a sus fuentes orales y p&uacute;blicas, pero a veces casi olvidadas.<\/p>\r\n<p>No tengo ninguna pretensi&oacute;n de interpretar nada de este texto que pueden leer o escuchar y por lo tanto juzgar por Uds. mismos. S&oacute;lo un par de escorzos desde mi lectura. Creo que en este libro se cumple casi en forma tautol&oacute;gica ese intento de Rosenmann-Taub de relevar la m&uacute;sica por sobre todo: ritmo, armon&iacute;a, m&eacute;trica, canto, sonido, sentido, an&aacute;foras, onomatopeyas, oralidad, interrogaciones que son afirmaciones que son interrogaciones, todo contribuye a acercar la voz y la escritura. Por otro lado, es innegable que el foco est&eacute;tico acent&uacute;a los significantes por sobre los significados que merodean en forma insistente los espacios de la vida cotidiana., priorizando en forma casi obsesiva lo min&uacute;sculo, lo irrevelante, las minucias del cada d&iacute;a orl&aacute;ndolas de belleza simb&oacute;lica o acrecentando su metaforizaci&oacute;n y antropomorfizaci&oacute;n hasta llegar a veces casi al aforismo. La microsc&oacute;pica focalizaci&oacute;n que el discurso posa sobre los objetos y el propio sujeto que se examina a s&iacute; mismo, establece una est&eacute;tica del conocimiento cuyo objetivo es incursionar de manera absolutamente novedosa sobre su mundo, haci&eacute;ndose permanentemente en el instante en que el texto se produce. Los poemas se transforman as&iacute; en un caleidoscopio de elementos, cosas y seres humanos en constante movimiento de vida y muerte, ser y nada, sombra y luminosidad, vigilia y sue&ntilde;o, origen y fin, texto y realidad, mientras la continuidad del movimiento se presenta como el eje estructurador de una confluencia en que prevalece el \"siendo\" del poeta emp&iacute;rico y sus versos, que culmina y vuelve a comenzar en el \"Escribo: &laquo;Escribo.&raquo;\" del &uacute;ltimo poema, sentido tambi&eacute;n final del sin sentido humano.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Presentaci&oacute;n de Poesiectom&iacute;a, con ocasi&oacute;n del Homenaje a David Rosenmann-Taub por Na&iacute;n N&oacute;mez 20 noviembre 2005 Se me ha pedido que diga algunas palabras sobre Poesiectom&iacute;a, el &uacute;ltimo texto de David Rosenmann-Taub, ese nacido el 27 en la calle Echaurren, el que Armando Uribe ha llamado el poeta vivo m&aacute;s importante de la lengua castellana, [&hellip;]","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":150,"menu_order":19,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-430","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=430"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/430\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2403,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/430\/revisions\/2403"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}