{"id":449,"date":"2015-02-15T21:34:03","date_gmt":"2015-02-16T05:34:03","guid":{"rendered":"http:\/\/dff-monolith.com\/?page_id=449"},"modified":"2015-08-06T15:31:20","modified_gmt":"2015-08-06T23:31:20","slug":"article10-memory-death","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/articles\/article10-memory-death\/","title":{"rendered":"Memoria y muerte, encontradas por Na\u00edn N\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p class=\"centered-quote\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/logo-revista-univ.gif\" alt=\"alt\" width=\"379\" height=\"23\"><br \/>\r\n  Santiago de Chile<br \/>\r\n  Julio 2005<\/p>\r\n<h1>Memoria y muerte, encontradas<\/h1>\r\n<h2>por Na&iacute;n N&oacute;mez<\/h2>\r\n<p class=\"centered-quote\">David Rosenmann-Taub<br \/>\r\n  <em>&ldquo;Pa&iacute;s M&aacute;s All&aacute;&rdquo;<\/em><br \/>\r\n  LOM, Santiago, 2004, 177 p\u00e1ginas<\/p>\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n<p>Desde <em>El Adolescente<\/em> (1945), pasando por <em>Los Surcos Inundados<\/em> (1951), <em>La Enredadera del J&uacute;bilo<\/em> (1952) y las tres versiones de <em>Cortejo y Epinicio<\/em> (incluida la de LOM, 2002; ver REVISTA UNIVERSITARIA N&ordm; 79), David Rosenmann-Taub ha venido elaborando una obra singular, diversa, original y a la vez &uacute;nica, que ha buscado un p&uacute;blico tambi&eacute;n singular y selecto, y una cr&iacute;tica que no por escasa ha sido menos pertinaz y alabatoria.<\/p>\r\n<p>Ruptura y tradici&oacute;n parecen ser los elementos centrales de una obra po&eacute;tica que se despliega a partir de un momento de cambio en la poes&iacute;a chilena, per&iacute;odo donde resuenan los nombres de Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Enrique Lihn, Miguel Arteche, Armando Uribe, Efra&iacute;n Barquero, Jorge Teillier o Alberto Rubio. Desde all&iacute;, Rosenmann-Taub, casi secretamente, endilga sus poemarios con una especificidad rigurosa que pone a prueba el discurso de la tradici&oacute;n y se sustenta en una placenta h&iacute;brida donde sonido, sentido, escritura, mundo y sujeto parecen bailar una m&uacute;sica aut&oacute;noma y personal que retumba en los espacios de su propio silencio.<\/p>\r\n<p>En su poemario <em>Pa&iacute;s M&aacute;s All&aacute;<\/em>existe una focalizaci&oacute;n tem&aacute;tica que cambia respecto a los elementos presentes en sus otros textos; si no el discurso ni la intencionalidad gramatical y fon&eacute;tica, s&iacute; sus significaciones.<\/p>\r\n<p>El texto se compone de un ep&iacute;grafe, un texto introductorio de dos versos; el &laquo;Apresto&raquo;, una especie de obertura que entrega la atm&oacute;sfera del poemario; el concierto central, compuesto por 39 poemas numerados sin t&iacute;tulo, y el &laquo;Adi&oacute;s&raquo;, una especie de cantata terminal que cierra el libro. La intencionalidad del autor se pone de manifiesto en los primeros versos: <em>Infancia y nada: enlaces\/ que borro, dibuj&aacute;ndome<\/em>. Como en otros poetas coet&aacute;neos, el reino de la infancia representa una b&uacute;squeda de la memoria y un pre-texto para auscultar el presente y el futuro, pero, sobre todo, para describir la multiplicidad de sensaciones, emociones, visiones y actos que la memoria retrotrae como signo del dibujo de una vida que se hace y deshace. Es por ello que el &laquo;Apresto&raquo;, su primer poema, se instala en el otro extremo, el de la nada, donde el sujeto desdoblado entre un yo y su sombra es apostrofado, cuestionado, increpado (<em>&iquest;Qu&eacute; sientes, di, qu&eacute; sientes?<\/em>) y situado en una especie de transmigraci&oacute;n hacia el pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute;, &eacute;se en donde &laquo;infancia&raquo; y &laquo;nada&raquo; se juntan.<\/p>\r\n<p>Y no es que aqu&iacute; no est&eacute;n las mismas obsesiones lingu&iacute;sticas y tem&aacute;ticas de sus otros libros. Mortalidad, desconsuelo, horror, conciencia inapelable de la muerte y p&eacute;rdida de una inocencia original aparecen como elementos que evocan otras fuentes de la tradici&oacute;n literaria nacional, espa&ntilde;ola, universal. Los cultismos y manierismos propios de su estilo afloran junto con los neologismos, las palabras compuestas y las conversiones gramaticales, conformando un friso de acicaladas exploraciones verbales y pronominales, donde lo arcaico resuena siempre como novedoso y los relumbrones hirsutamente neomodernos, se insertan majestuosos en el mar heterog&eacute;neo de la frase.<\/p>\r\n<p>En el equipamiento verbal del poeta no hay concesiones para la moraleja o la an&eacute;cdota. El &aacute;mbito de la singularidad de la experiencia se despliega en un juego de visiones, donde la pirotecnia no ahoga jam&aacute;s la imagen central de lo que se quiere decir, contar, sentir, expresar, como en ese dechado de s&iacute;ntesis que es el Poema XXVI:<\/p>\r\n<p class=\"half-centered\"><em>Vendimia: el aro. El pabell&oacute;n reposa.<\/em><\/p>\r\n<p>O en ese vistazo relampagueante de la muerte en el Poema XXXIII:<\/p>\r\n<p class=\"half-centered\"><em>La eternidad apura.<br \/>\r\n  Presos,<br \/>\r\n  acreedores,<br \/>\r\n  unos huesos<br \/>\r\n  aterrados:<br \/>\r\n  &laquo;Pe&ntilde;ascos celadores,<br \/>\r\n  entibiadnos con fuegos de frescura.&raquo;<\/em><\/p>\r\n<p>Pero es indudable que m&aacute;s all&aacute; de la amplitud de sus registros particulares, este libro se focaliza en la experiencia de la infancia, el jard&iacute;n secreto de donde surgen un c&uacute;mulo de experiencias que se enlazan con el origen y el fin, el nacimiento y la muerte, la infancia y la nada. En el medio, se sit&uacute;a el dibujo que hace el poeta de su propia vida, de su entorno, de los seres queridos (Ester, Lajda, padre, madre), de su sue&ntilde;o, su paisaje y su muerte, esa &laquo;novela matutina&raquo; que el tiempo hace y deshace y que un d&iacute;a, <em>Cuando el &aacute;rbol me alargue\/ su raigambre, [...] ce&ntilde;ir&aacute; enredadera<\/em> (Poema XXVIII), es decir, tendr&aacute; una continuidad o una trascendencia: este poeta cree en la extensi&oacute;n trascendente, ya sea verso, m&uacute;sica, par&aacute;frasis de Dios, presencia del otro o quiz&aacute;s, por &uacute;ltimo, el vuelo bru&ntilde;ido del aliento... De este modo, &laquo;el pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute;&raquo; es un hueco que se llena de silencios y memorias, de preguntas que no requieren respuestas, de im&aacute;genes obsesivas que se agolpan en el recuerdo (panteones, misas, sudarios, rastrojos, esqueletos, z&oacute;calos, medallones) y buscan romper la nostalgia de un tiempo imposible.<\/p>\r\n<p>En los poemas, el sujeto o los sujetos se pierden en la limpidez de un mundo-naturaleza sin jerarqu&iacute;as, dentro del cual recobran un sitial de inocencia que quiz&aacute;s nunca tuvieron, pero que la memoria recaptura con un lenguaje que vuelve toda la situaci&oacute;n original y pr&iacute;stina. Si bien la particularidad de las experiencias resignificadas no siempre parece encajar en la totalidad discursiva de los textos, resulta evidente que el &laquo;pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute;&raquo; es la tabla de salvaci&oacute;n de este dibujo, que traza una l&iacute;nea carnal y natural entre el aluvi&oacute;n de objetos, sucesos e im&aacute;genes de esa madrugada semifeliz (con sus sugerencias crom&aacute;ticas y er&oacute;ticas) y el umbral de este adi&oacute;s, tambi&eacute;n &laquo;pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute;&raquo;, pero ahora con toda la carga que conlleva ese &laquo;viento que cruje&raquo;, esa &laquo;fragua que cruje&raquo; (&laquo;Adi&oacute;s&raquo;), gozne de una puerta que conduce al encuentro con los seres amados (padre, madre, hermanas).<\/p>\r\n<p>As&iacute;, el inicio del Poema I, <em>Madrugada, goznes, azar contra azar<\/em> se entronca con el poema final: <em>Goznes,\/ fragua,\/ goznes:\/ azar del aza<\/em>r, para cerrar un lugar y abrir otro, ambos lugares de encuentro &ndash;uno en la memoria, otro en la muerte&ndash;, como posibilidades &uacute;nicas de anudar lo que en la vida est&aacute; desanudado. En definitiva, posibilidades que s&oacute;lo puede entregar el poema, ese lugar de encuentro, ese gozne-escritura que da cuenta del dibujo po&eacute;tico que realiza el poeta en su discurso, para mostrar un segmento de su propia realidad, que aqu&iacute; personaliza como experiencia est&eacute;tica universal.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Santiago de Chile Julio 2005 Memoria y muerte, encontradas por Na&iacute;n N&oacute;mez David Rosenmann-Taub &ldquo;Pa&iacute;s M&aacute;s All&aacute;&rdquo; LOM, Santiago, 2004, 177 p\u00e1ginas Desde El Adolescente (1945), pasando por Los Surcos Inundados (1951), La Enredadera del J&uacute;bilo (1952) y las tres versiones de Cortejo y Epinicio (incluida la de LOM, 2002; ver REVISTA UNIVERSITARIA N&ordm; 79), [&hellip;]","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":150,"menu_order":16,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-449","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=449"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2515,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/449\/revisions\/2515"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}