{"id":4670,"date":"2021-07-14T12:55:52","date_gmt":"2021-07-14T20:55:52","guid":{"rendered":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/?page_id=4670"},"modified":"2021-07-14T12:55:52","modified_gmt":"2021-07-14T20:55:52","slug":"poetica-de-david-rosenmann","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/articles\/poetica-de-david-rosenmann\/","title":{"rendered":"PO\u00c9TICA DE DAVID ROSENMANN"},"content":{"rendered":"<h2>PO\u00c9TICA DE DAVID ROSENMANN<\/h2>\r\n<h3>por A. S.<\/h3>\r\n\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n\r\n<p>En la vor\u00e1gine de nombres y posibilidades que fecunda, generosa, nuestra riqueza expresiva, la condici\u00f3n viva, ardiente y cabal de David Rosenmann adquiere los prestigios de un advenimiento. No es la suya una voz urgida por temperaturas de ocasi\u00f3n peque\u00f1a: nace ella de un temblor interno poderoso y se aquilata en su propio sangramiento. Es una voz que deseamos o\u00edr siempre, porque en sus fondos arde una perenne llama de verdad l\u00edrica, un p\u00e1jaro fabuloso que, al quemarse, echa aromas de fren\u00e9tico delirio y nos contamina de su embriaguez sagrada:<\/p>\r\n<p class=\"half-centered\"><strong>&ldquo;Ilum\u00edname, labio, in\u00fandame, des\u00e1tame:<br>\r\nque es el canto m\u00e1s grave y la copla m\u00e1s sangre.<br>\r\nIn\u00fandame: la fosa me contempla sedienta.<br>\r\nDes\u00e1tame: mis brazos no son sino semillas&rdquo;\u00a0<\/strong>(1)<\/p>\r\n<p>Rosenmann trae la bella inocencia del sabio que aprendi\u00f3 a matizar todas las gamas del sue\u00f1o y del ensue\u00f1o. No trabaja en pura alquimia oratoria: da a su poes\u00eda un contenido mental de fuerte quilate m\u00e1gico, la dora y reviste de pensamiento quim\u00e9rico, robusteci\u00e9ndola con el don augusto del hacer y el rehacer los contornos de la vieja realidad, para sac\u00e1rnosla en el molde apasionante de una plenitud desconocida:<\/p>\r\n<p>&ldquo;... que nuestro Para\u00edso sea volvernos ni\u00f1os&rdquo;\u00a0(2), escribe en convulsa apetencia y, all\u00ed, traza el Norte de su sed: Rosenmann, purificado por la soledad, regido por altos avatares, venido en cauces milenarios al canto y al deslumbramiento, castig\u00e1ndose en duros yunques de justeza, saborea la f\u00e1bula y la defiende, y en lo fabulario encuentra la medida terrestre y celeste de la infancia reivindicadora y feraz. Rosenmann no teme\u00a0<em>contar<\/em>, su narraci\u00f3n transcurre en dos tonos de encanto: una tem\u00e1tica sugestiva y un basamento verbal sin debilidades, rico, certero y en filo de cl\u00e1sico y de actual, lo que le concede, entonces, un relieve intransferible:<\/p>\r\n<p class=\"half-centered\"><strong>&ldquo;Te dije: Eres la t\u00fanica del mundo.<br>\r\nTe dije: Enselva y sacia tus cabellos.<br>\r\nTe dije: Bre\u00f1a y array\u00e1n y l\u00edmite.<br>\r\nYa no s\u00e9 qu\u00e9 decir. Ahora rodeamos&rdquo;\u00a0<\/strong>(3)<\/p>\r\n<p>Los poetas que avanzan por los territorios de la f\u00e1bula (y son acariciados por la sombra morada y verde-antiguo de Homero), pueden lograr, m\u00e1s que los que deambulan de s\u00edlaba en s\u00edlaba, en vaguedad de borrachera blanca, el laurel decisivo con que ha de llamarse a las puertas de la Poes\u00eda.<\/p>\r\n<p>Rosenmann camina entre ardimientos y leyendas que se cuenta a s\u00ed mismo para equilibrar su coraz\u00f3n. Y son estos relatos hechiceros los que le mantienen inmaculado, en fuego de ni\u00f1ez, otorg\u00e1ndole saludable humor a su tarea, una sonrisa que roza los aleros del cielo: los cinco poemas de la serie &ldquo;Sarcasmo&rdquo;\u00a0(4), en los que Dios es tuteado con admirable dejo de nietecillo revuelto y resuelto, hablan de sta apostura de infante que conoce el idioma con que han de entenderse el hombre, la magia, y la enso\u00f1aci\u00f3n:<\/p>\r\n<p class=\"half-centered\"><strong>&ldquo;Dios se cambia de casa. En un coche de lujo<br>\r\ny con mucho cuidado, guarda la estreller\u00eda<br>\r\ndel Este...&rdquo;\u00a0<\/strong>(5)<\/p>\r\n<p>Dentro de este hermoso caos de quimera, los poemas &ldquo;La Lent\u00edsima&rdquo; (p\u00e1g. 40), y &ldquo;La Dama Calva&rdquo; (p\u00e1g. 94), tocan cimas de inolvidable presencia. Pensamos en &ldquo;La Tarda&rdquo; de Jos\u00e9 Mar\u00eda Eguren. Mas, lo hacemos no en af\u00e1n de encontrar huellas y calcos, sino sutiles coincidencias de esp\u00edritus que poseen id\u00e9ntico impulso de creaci\u00f3n y mentira inefable:<\/p>\r\n<p class=\"half-centered\"><strong>&ldquo;Esta ni\u00f1a se viste de novia<br>\r\npara casarse con la muerte...&rdquo;<br>\r\n................................................<br>\r\n&ldquo;...\u00a1dama terrible : nada con calva!&rdquo;<\/strong><\/p>\r\n<p>El ancestro hebreo le presta sus \u00e1ureas sugestiones y em &ldquo;Schabat&rdquo; (\u00a1como gozar\u00edan las sienes de C\u00e9sar Tiempo!), esculpe un cuadro de tinta bronc\u00ednea, seca y cautivadora, de maestro barbado por la experiencia de la sangre:<\/p>\r\n<p class=\"half-centered\"><strong>&ldquo;... Desde el viernes<br>\r\nresuena la agon\u00eda de la tarde...&rdquo;<\/strong>\u00a0(6)<\/p>\r\n<p>David Rosenmann no necesita tomarse de los barrotes de la jaula de los poetas de feria para venderse a la gloria. Le bastan sus manos lamidas por el contacto de un aut\u00e9ntico fervor, sus manos de var\u00f3n que sabe vivir en humildad de poes\u00eda y en las que hall\u00f3 el signo que contad\u00edsimos seres traen para su martirio y su madurez de criatura elegida.<\/p>\r\n<p>Le\u00e1mosle con los ojos del dragom\u00e1n que descubre un mensaje en medio de la luna.<\/p>\r\n<p><br>\r\n(1) Comentario a &ldquo;Cortejo y Epinicio&rdquo;, Cruz del Sur, p\u00e1g.59.<br>\r\n(2) P\u00e1g. 48<br>\r\n(3) P\u00e1g. 139<br>\r\n(4) P\u00e1g. 63<br>\r\n(5) P\u00e1g. 64<br>\r\n(6) P\u00e1g. 122.<br>\r\n<\/p>\r\n<p style=\"text-align:center\"><em>en ATENEA. N\u00ba 298, abril de 1950<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"PO\u00c9TICA DE DAVID ROSENMANN por A. S. En la vor\u00e1gine de nombres y posibilidades que fecunda, generosa, nuestra riqueza expresiva, la condici\u00f3n viva, ardiente y cabal de David Rosenmann adquiere los prestigios de un advenimiento. 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