{"id":5028,"date":"2022-02-08T13:36:04","date_gmt":"2022-02-08T21:36:04","guid":{"rendered":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/?page_id=5028"},"modified":"2022-02-08T13:36:04","modified_gmt":"2022-02-08T21:36:04","slug":"article-2016-los-poetas-escriben","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/articles\/article-2016-los-poetas-escriben\/","title":{"rendered":"Los poetas escriben sobre David Rosenmann-Taub"},"content":{"rendered":"<h1>&ldquo;Los poetas escriben sobre David Rosenmann-Taub&rdquo;<br \/>\r\n<span style=\"font-size:85%;\">The Poets Write About David Rosenmann-Taub<\/span><\/h1>\r\n<h2>Omar Lara  (Chile) trilar2000@hotmail.com<br>\r\nDimitris Angel\u00eds  (Grecia) angelisdim@hotmail.com<br>\r\nJos\u00e9 Carlos Rosales  (Espa\u00f1a) josecarlosescribano@hotmail.com<\/h2>\r\n\r\n<p class=\"citation-link\">Este art\u00edculo ha sido publicado en el n\u00famero 17 (2016) de la Revista Letral. Revista Electr\u00f3nica de Estudios Transatl\u00e1nticos de Literatura. <a href=\"http:\/\/revistaseug.ugr.es\/index.php\/letral\">http:\/\/revistaseug.ugr.es\/index.php\/letral<\/a><\/p>\r\n\r\n<p class=\"citation-link\">This article was published in Revista Letral, number 17, 2016. Electronic Journal of Transatlantic Literary Studies. <a href=\"http:\/\/revistaseug.ugr.es\/index.php\/letral\">http:\/\/revistaseug.ugr.es\/index.php\/letral<\/a><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n\r\n<h3>El grupo Trilce, David Rosenmann-Taub y<br>el encuentro de 1965<\/h3>\r\n\r\n<p>Una tarde de marzo de 1964, exactamente el 25, a las 5 de la tarde, un grupo de alumnos de la Universidad Austral nos  reunimos en una destartalada salita aleda\u00f1a a la Facultad de Filosof\u00eda y Letras. La ciudad es la cuna de Camilo Henr\u00edquez, fundador del periodismo chileno y m\u00e1s de alg\u00fan iluso valdiviano piensa que siempre es el caso de  fundar algo, lo que sea. En el m\u00edo, se trataba de un grupo literario  todav\u00eda molesto porque el grupo Puelche de Temuco, de donde proced\u00eda,  nunca mostr\u00f3 entusiasmo alguno por recibirme en sus filas. Es cierto, yo era un muchacho de 18 y representaba, dicen, algunos menos. Fundamos el grupo <em>Trilce<\/em> y la revista de poes\u00eda  Trilce y a los pocos meses editamos una antolog\u00eda.<\/p>\r\n\r\n<p>\u201cHemos visto nacer a TRILCE y lo hemos visto crecer rompiendo todos los records biol\u00f3gicos. Con precocidad ol\u00edmpica llega, antes del a\u00f1o de vida, a la publicaci\u00f3n de esta Antolog\u00eda\u201d. Eso escrib\u00eda Jaime Concha en el pr\u00f3logo. Envalentonados, nos entregamos a la idea de organizar el Primer Encuentro de la Joven Poes\u00eda Chilena. Ni m\u00e1s ni menos. Ol\u00edmpicamente pomposos. Pero tambi\u00e9n discretos y humildes, sorprendentemente discretos. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\r\n\r\n<p>No nos autoconvocamos. No. Lo primero es lo primero y llamamos a nuestros poetas inmediatamente mayores, de la llamada generaci\u00f3n de los cincuenta: Enrique Lihn, Jorge Teillier, Efra\u00edn Barquero, Armando Uribe Arce, Miguel Arteche, Alberto Rubio, David Rosenmann-Taub. No fue tarea f\u00e1cil. Pocos sab\u00edan del poeta Alberto Rubio, refugiado en la judicatura. Nadie sab\u00eda de David Rosenmann-Taub. Viajamos a Santiago, recurrimos a Armando Uribe Arce. Nos  recibi\u00f3 en su oficina. Severo y circunspecto. Supongo que nos interrog\u00f3 y, satisfecho del resultado, nos abri\u00f3 la puerta sagrada y misteriosa. David, por razones personales que no es el caso comentar, permanec\u00eda recluido en la casa familiar, absorto en sus lecturas y escrituras. Para nuestra sorpresa y regocijo acept\u00f3 ser de la partida. Para sorpresa de muchos, debo decir. Tan misterioso y alejado estaba que m\u00e1s de alguno empezaba a dudar de su existencia y hubo quienes sosten\u00edan que se trataba de un heter\u00f3nimo de Armando Uribe.<\/p>\r\n\r\n<p>Por eso, siempre digo que este primer encuentro fue una muestra de respetuoso saludo, y tambi\u00e9n una acci\u00f3n de rescate.<\/p>\r\n\r\n<p>El esquema del encuentro fue as\u00ed: siete  poetas invitados y siete cr\u00edticos que oficiaron de presentadores, previo a la  lectura de poemas in\u00e9ditos y a la discusi\u00f3n posterior. Entre los cr\u00edticos figuraron Luis Bocaz, Jaime Concha, Alfonso Calder\u00f3n, Jaime Giordano, Floridor  P\u00e9rez, Armando Uribe (en doble militancia) y Hugo Montes. Como poetas testimoniales de la generaci\u00f3n del 38 llegaron a Valdivia Braulio Arenas y Gonzalo Rojas. Y entre los j\u00f3venes coet\u00e1neos  del Grupo Trilce los poetas Hern\u00e1n Lav\u00edn Cerda, Waldo Rojas, Jaime Quezada, Oliver Welden, Alicia Galaz, entre otros.<\/p>\r\n\r\n<p>En la bienvenida a los poetas, pronunciada por el eminente ensayista y catedr\u00e1tico F\u00e9lix Mart\u00ednez Bonatti, a la saz\u00f3n rector de la Universidad, le escuchamos decir:<\/p>\r\n\r\n<p class=\"half-centered\"><span class=\"padtextmedmed\">&nbsp;<\/span>Lo que en este silencio oiremos decir a los poetas no puede ser anticipado por nadie. Tampoco por ellos<br>\r\n<span class=\"padtextmedmed\">&nbsp;<\/span><em>Ellos son los que tienen el sentido m\u00e1s agudo. Desde la  alquimia subterr\u00e1nea de nuestra existencia, en la que se confunden la naturaleza, los tiempos, los sue\u00f1os, los azares, escuchan los poetas las remotas mutaciones de la vida. Y las dicen, sin embargo, nombrando cosas de todos los d\u00edas, usando las formas de antiguas quejas. Porque lo insondable mismo, claro est\u00e1, no aflora sino que s\u00f3lo resuena en las palabras y cosas del canto del poeta.<\/em><\/p>\r\n\r\n<p>En el encuentro valdiviano Uribe Arce \u2013por cierto\u2013 hizo la presentaci\u00f3n de Rosenmann-Taub. Hoy por hoy Uribe sostiene que \u00e9ste es el mayor poeta vivo en lengua espa\u00f1ola. Ya en aquel lejano entonces, abril de 1965, escribi\u00f3:<\/p>\r\n\r\n<p class=\"half-centered\"><span class=\"padtextmedmed\">&nbsp;<\/span>\u00bfCu\u00e1l es el secreto de este  poeta cuyas contradicciones profundas se desarrollan en la profundidad, y que ofrece una superficie m\u00e1s pulida que la de ning\u00fan otro poeta chileno, una sabidur\u00eda del verbo y el sustantivo y una agilidad del adjetivo que ning\u00fan otro iguala?\u00bfC\u00f3mo se form\u00f3 este constructor de poemas, que compone  mejor que nadie, cuyas dotes son tantas que no se cuentan,  pues se distribuyen silenciosamente por el poema y dejan de ser instrumentos para bastar como objetos bien hechos, hasta el punto de que no se advierten?<\/p>\r\n\r\n<p>Creo que despu\u00e9s del golpe de 1973, cuando perdimos a muchos poetas y estuvimos a punto de perder la poes\u00eda, nada supe de Rosenmann-Taub. Alguien me coment\u00f3 que estaba en Nueva York, con una \u201cbeca  perpetua\u201d, susurraron, para escribir,  para escribir. Pero de verdad nada supe hasta que en Par\u00eds una mano que se esmeraba en poner las cosas en su sitio me dio dos libros de David publicados recientemente. Algo pas\u00f3, como en 1965. Esa \u201cgran obra en preparaci\u00f3n\u201d de que habl\u00f3 Uribe, golpeaba una vez m\u00e1s nuestra atenci\u00f3n, como en 1965, repito, cuando Trilce llam\u00f3 a su puerta y esa puerta se abri\u00f3.<\/p>\r\n\r\n<p><strong>Omar Lara<\/strong> &middot; <em>Laguna Redonda, noviembre 2016<\/em><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n\r\n<h3>La eternidad, coqueta, ante el espejo<\/h3>\r\n\r\n<p>Empezamos con una afirmaci\u00f3n: David Rosenmann-Taub no es un poeta que sigue  las tendencias corrientes que aparecen, por razones tambi\u00e9n pol\u00edtico-sociales en Sudam\u00e9rica, ni es un poeta caracter\u00edstico de nuestros tiempos.  Nuestra \u00e9poca no reconoce el lirismo de Yves Bonnefoy o de \u00c1donis sino que prefiere la inmediatez del verso social de  Bob Dylan \u2013y  esto, por supuesto, no es a primera vista malo. Sin embargo, la poes\u00eda existencial y aun m\u00e1s la m\u00edstica, no solo presupone para su entendimiento reservas de lecturas acumuladas, sino que adem\u00e1s requiere su tiempo, cuando los temas cotidianos y las frecuentemente afor\u00edsticas formalidades de la poes\u00eda de la urgencia llegan m\u00e1s al lector de  hoy. Para decirlo de otra manera: en la \u00e9poca de la comida r\u00e1pida y de la velocidad digital, cuando a la gente no le importa mucho la poes\u00eda, el certero y asequible verso social ofrece una soluci\u00f3n a todos aquellos que quieren presentarse como sensibles a los problemas cotidianos y demostrar la preocupaci\u00f3n adecuada para ganar m\u00e1s \u201cme gusta\u201d en el ligero mundo de Facebook. Por eso, no es dif\u00edcil de entender la protesta del poeta cuando escribe:<\/p>\r\n\r\n<p class=\"half-centered\">como ust\u00e9 que, leyendo, no me lee<br>bajo la luz banal de las galaxias.<\/p>\r\n\r\n<p>Sostengo que en el pareado autorreferente que acabo de citar, lo esencial no est\u00e1 en el primero sino en el segundo verso: la maravillosa luz de las galaxias se presenta como banal al hombre actual porque \u00e9l no puede reconocer el milagro, la bendici\u00f3n que es la propia vida. Cada poema importante cuenta el comienzo y el fin de un mundo, pero  para entender la \u201ccosmol\u00e1grima\u201d del poeta tenemos nosotros  tambi\u00e9n, los lectores, que exigir aquella \u201cprofec\u00eda garantizada\u201d de la que habla George Steiner o, al menos, aquella \u201csentencia incierta\u201d (es incierta, pero al mismo tiempo es una sentencia, un veredicto), como lo pide Jacques Derrida. Es decir, de entender desde antes que el poema es el tiempo presente de una moment\u00e1nea y ya pasada experiencia, que no se trata solo de palabras bonitas echadas a la ligera a un papel \u2013en  este caso hablar\u00edamos de un poema <em>sin esperanza<\/em>, sin perspectiva\u2013, pero se trata de una manifestaci\u00f3n existencial y una elecci\u00f3n de vida,  elecci\u00f3n que tiene coste:<\/p>\r\n\r\n<p class=\"half-centered\">las fieras, en la selva,<br>como, en m\u00ed, los poemas<\/p>\r\n\r\n<p>dice David. Y claro est\u00e1, estas elecciones son siempre parciales porque la una completa o refuta la otra, construyendo al final el conjunto de la viva, ardiente realidad igual a como la vida  verdadera. Y esta es, claramente, la definici\u00f3n de la poes\u00eda seg\u00fan Rosenmann-Taub: \u201cme defino fragmento\u201d escribe, y en otro sitio \u201c[voy] vistiendo ruinas de ruinas\u201d.<\/p>\r\n\r\n<p>La poes\u00eda de David Rosenmann-Taub retransmite a la palabra su peso arquet\u00edpico:  crea consonancias y calambures, utiliza la repetici\u00f3n y la m\u00fasica, pone continuamente pausas con comas y versos cortos para introducirla en el centro de la escena po\u00e9tica y para iluminarla. Se trata de un misticismo de la palabra dentro de un mundo secular que no cree en la sacralidad del <em>logos<\/em>, que no cree en su sentido religioso. Cuando el poeta escribe<\/p>\r\n\r\n<p class=\"half-centered\">Acabo de morir: para la tierra<br>\r\nsoy un reci\u00e9n nacido<\/p>\r\n\r\n<p>despierta la parte de Asia que se esconde profundamente dentro de nosotros  habla de manera m\u00edstica.  Sin embargo, no es solo eso: su poes\u00eda, por su experimentaci\u00f3n y la renovaci\u00f3n que impone al verso se convierte en una Celebraci\u00f3n de la Palabra \u2013y hay aqu\u00ed no simplemente ascetismo austero sino iron\u00eda y adem\u00e1s auto-sarcasmo y  sorpresa y revoluci\u00f3n l\u00e9xica. Y por eso su poes\u00eda no es de una \u00fanica cuerda pero se renueva desde el interior a trav\u00e9s de continuos y penosos nacimientos:<\/p>\r\n\r\n<p class=\"half-centered\">En el ochentaitr\u00e9s,<br>de los cuarentamilquinientosdoce<br>vol\u00famenes de T\u00f3xicos de Magos,<br>detect\u00e9, en el cap\u00edtulo catorce<br>\u2013en su noveno p\u00e1rrafo\u2013,<br>la receta: Bel\u00e9n.<\/p>\r\n\r\n<p>Los versos de David Rosenmann-Taub pertenecen a una tradici\u00f3n fuera de la moda po\u00e9tica actual pero se dirigen a todos los amantes de la poes\u00eda verdadera. Esta ha sido siempre la levadura que hace fermentar toda la masa, que transforma el mundo para que podamos vivir.<\/p>        \r\n\r\n<p><strong>Dimitris Angel\u00eds<\/strong><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/books\/bar_rust.jpg\" alt=\"alt\" width=\"400\" height=\"2\"><\/p>\r\n\r\n<h3>David Rosenmann-Taub, un poeta raro<\/h3>\r\n\r\n<p>El poeta chileno David Rosenmann-Taub es un poeta raro. Y, como casi todos los poetas raros, es tambi\u00e9n un poeta m\u00e1s o menos desconocido. Es raro porque escribe un poco al margen de las modas literarias que han ido sucedi\u00e9ndose en las \u00faltimas seis o siete d\u00e9cadas; es raro porque se mantiene, sin concesi\u00f3n alguna  plenamente fiel a sus primeras inquietudes po\u00e9ticas; es raro porque en su poes\u00eda, que no se podr\u00eda  calificar  como  religiosa, aparecen con frecuencia referencias evang\u00e9licas y b\u00edblicas, la figura de Dios como personaje po\u00e9tico (un Dios que se resfr\u00eda, un Dios que se muda de casa, un Dios que se emborracha, un Dios artesano\u2026) y tonos discursivos que guardan en ocasiones profundas correspondencias con la ret\u00f3rica oracular de los salmos; es raro porque en su escritura hay una extra\u00f1a voluntad de conjugar elementos dispares o antag\u00f3nicos en una tensi\u00f3n mantenida y controlada a lo largo de toda su producci\u00f3n po\u00e9tica, una tensi\u00f3n que nunca se desborda: mirada serena y v\u00e9rtigo vital, verso libre y verso rimado  escritura versicular y escritura m\u00e9trica, hermetismo y claridad, divertimento y gravedad, carnal y sagrado, oscuridad y transparencia, muerte y  vida, tiempo y espacio, una expresi\u00f3n cortante o seca (casi afor\u00edstica) y frases ampulosas y circulares, desarraigo y ra\u00edz,  clasicismo de la expresi\u00f3n y frecuentes rupturas del lenguaje po\u00e9tico,  un lenguaje po\u00e9tico donde caben torsiones sint\u00e1cticas, arca\u00edsmos, coloquialismos o neologismos de creaci\u00f3n propia (por ejemplo, \u201ctrizalejo\u201d, en <em>El duelo de la luz<\/em>,  94).<\/p>\r\n\r\n<p>A veces, cuando se usa la expresi\u00f3n de poeta raro, solemos entender esa etiqueta como la referida a un poeta cuya vida ha sido marginal o dif\u00edcil o ha discurrido inmersa en peligrosas transgresiones y complicados laberintos existenciales, er\u00f3ticos, pol\u00edticos o sentimentales. No es caso del autor de <em>El duelo de la luz<\/em>, su vida no podr\u00eda incluirse en este cat\u00e1logo de rarezas.<\/p>\r\n\r\n<p>David Rosenmann-Taub naci\u00f3 el 3 de mayo de 1927 (as\u00ed que hace poco cumpli\u00f3 89 a\u00f1os), naci\u00f3 en Santiago de  Chile, en la calle Echaurren (ver poemas p\u00e1ginas 35-36 y 102 de  <em>El duelo de la luz<\/em> <a href=\"#foot01\" id=\"src01\"><strong class=\"footnote\">[1]<\/strong><\/a>).  Hijo de emigrantes polacos y ni\u00f1o muy precoz,  aprendi\u00f3 a leer antes de los dos a\u00f1os de edad. Su padre le transmiti\u00f3 la pasi\u00f3n por la literatura y con su madre aprendi\u00f3 a tocar el piano. Con siete a\u00f1os empez\u00f3 a escribir poemas y con nueve ya ten\u00eda alg\u00fan alumno de piano. El origen de su ciclo  po\u00e9tico m\u00e1s  significativo, <em>Cortejo y Epinicio<\/em>, se remonta a los primeros a\u00f1os de su adolescencia, cuando comienza a escribir (en el patio de su colegio) algunos de los poemas incluidos en esta antolog\u00eda. Estudia piano, composici\u00f3n y armon\u00eda y en 1945 entra en contacto con el Sindicato de Escritores de Chile, cuyo secretario (el diplom\u00e1tico y poeta herm\u00e9tico Antonio de Undurraga) le publica en la revista <em>Caballo de Fuego<\/em> su poema \u201cEl Adolescente\u201d, escrito cuando ten\u00eda 14 a\u00f1os. Entre 1943 y 1948, David  Rosenmann-Taub estudi\u00f3 espa\u00f1ol en el Instituto Pedag\u00f3gico de la Universidad de Chile, donde obtuvo el t\u00edtulo de Profesor de Espa\u00f1ol, y asisti\u00f3 a cursos de bot\u00e1nica, astronom\u00eda, anatom\u00eda, arte y est\u00e9tica. Tambi\u00e9n estudi\u00f3 otras lenguas (portugu\u00e9s, franc\u00e9s o ingl\u00e9s) que le permitieron la lectura directa de otras literaturas distintas de las escrita en lengua  espa\u00f1ola. En 1948, el primer volumen de <em>Cortejo y Epinicio<\/em> gana el Premio de Poes\u00eda del Sindicato de Escritores, libro que se publica al a\u00f1o siguiente en la prestigiosa colecci\u00f3n Cruz del Sur: David Rosenmann-Taub ten\u00eda 21 a\u00f1os. En 1951 publica <em>Los  Surcos  Inundados<\/em> y recibe el Premio de Poes\u00eda de la Universidad de Concepci\u00f3n con su libro <em>El Regazo Luminoso<\/em>. En 1952 publica, tambi\u00e9n en Cruz del Sur, <em>La Enredadera del J\u00fabilo<\/em>. Y entre 1952 y 1975, aunque sigue escribiendo y corrigiendo incansablemente sus poemas (y tambi\u00e9n, componiendo y dibujando), no publica ning\u00fan libro s\u00f3lo un peque\u00f1o <em>Cuaderno de Poes\u00eda<\/em> en 1962.<\/p>\r\n\r\n<p>Con la llegada al poder del militar golpista Augusto Pinochet en 1973, la familia de David Rosenmann-Taub pierde gran parte de sus propiedades y una gran parte de sus manuscritos es robada en su domicilio. Viaja por Europa y  Am\u00e9rica, imparte conferencias, da clases de literatura, fija su residencia en Estados Unidos, compila sus dibujos y, a partir de los a\u00f1os 80, hasta nuestros d\u00edas, publica nuevos poemarios (<em>Al Rey su Trono<\/em>, 1983, o <em>Pa\u00eds M\u00e1s All\u00e1<\/em>, en 2004, <em>O\u00d3,O<\/em> en Pre-Textos, 2015) y se centra en las tareas de revisi\u00f3n y correcci\u00f3n continua (\u201cdepuraci\u00f3n contundente\u201d la llama el profesor Teodosio Fern\u00e1ndez en su art\u00edculo \u201cUn  lugar  para  David Rosenmann-Taub\u201d <a href=\"#foot02\" id=\"src02\"><strong class=\"footnote\">[2]<\/strong><\/a>) de los vol\u00famenes segundo, tercero y cuarto de <em>Cortejo y  Epinicio<\/em>, el corpus po\u00e9tico antologado en esta selecci\u00f3n de  <em>El  duelo de la luz<\/em>, un conjunto creativo integrado por cuatro libros que quieren ser una biograf\u00eda vital, una biograf\u00eda que va m\u00e1s all\u00e1 de la propia biograf\u00eda:  <em>El Z\u00f3calo<\/em>  (la vida en su primera etapa, la de la primavera,  los veinte a\u00f1os de edad), <em>El Mensajero<\/em> (dedicado al verano, la tarde de la vida, de los 20 a los cuarenta a\u00f1os),  <em>La Opci\u00f3n<\/em> (centrado en el crep\u00fasculo o invierno de la vida, de los cuarenta a los sesenta a\u00f1os) y <em>La Noche Antes<\/em> (referido al invierno o la noche, de los sesenta a\u00f1os en adelante).<\/p>\r\n\r\n<p>Dec\u00eda que David Rosenmann-Taub es un poeta raro. Y quisiera tambi\u00e9n a\u00f1adir que lo es porque su poes\u00eda nos trae ciertos tonos y sentidos que no suelen ser los m\u00e1s apreciados o promocionados por las mec\u00e1nicas po\u00e9ticas vigentes, aquellas que suelen trazar o fijar lo que debe ocurrir o ha ocurrido en la historia reciente de la poes\u00eda. Esa rareza lo hace desconocido, para verlo (y leerlo) hay que mirar en otra direcci\u00f3n, en una direcci\u00f3n distinta de la que nos marcan las se\u00f1alizaciones cr\u00edticas habituales. Y mirar como \u00e9l lo hace, mirar sin excluir temas o modos o tradiciones. No hay otro modo de buscar lo esencial de una vida o de todas las vidas; y la poes\u00eda de David Rosenmann-Taub, para lograr ese objetivo de encontrar o acercarse a la esencia de las cosas o de la existencia, recurre a todas las herramientas que las tradiciones literarias han puesto a nuestra disposici\u00f3n. As\u00ed act\u00faan los buenos mec\u00e1nicos o los carpinteros responsables. \u00bfY acaso un poeta no act\u00faa como un mec\u00e1nico que desmenuza las entra\u00f1as de un artilugio para luego armar como un carpintero un utensilio que nos sirva para algo?<\/p>\r\n\r\n<p><strong>Jos\u00e9 Carlos Rosales<\/strong><\/p>\r\n\r\n<h3>Notas<\/h3>\r\n\r\n<p class=\"footnote-text\"><a id=\"foot01\" href=\"#src01\"><strong class=\"footnote\">[1]<\/strong><\/a>Rosenmann-Taub, David (2014).  <em>El duelo de la luz.  Antolog\u00eda de Cortejo y Epinicio.<\/em>  \u00c1lvaro Salvador y Erika Mart\u00ednez (eds.).  Valencia:  Pre-Textos.<\/p>\r\n<p class=\"footnote-text\"><a id=\"foot02\" href=\"#src02\"><strong class=\"footnote\">[2]<\/strong><\/a>Fern\u00e1ndez,  Teodosio (2007).  \u201cUn  lugar  para  David  Rosenmann-Taub\u201d,  en <em>\u00cdnsula<\/em>, n.\u00ba 730,  octubre,  pp.  38-40.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&ldquo;Los poetas escriben sobre David Rosenmann-Taub&rdquo; The Poets Write About David Rosenmann-Taub Omar Lara (Chile) trilar2000@hotmail.com Dimitris Angel\u00eds (Grecia) angelisdim@hotmail.com Jos\u00e9 Carlos Rosales (Espa\u00f1a) josecarlosescribano@hotmail.com Este art\u00edculo ha sido publicado en el n\u00famero 17 (2016) de la Revista Letral. Revista Electr\u00f3nica de Estudios Transatl\u00e1nticos de Literatura. http:\/\/revistaseug.ugr.es\/index.php\/letral This article was published in Revista Letral, number [&hellip;]","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":150,"menu_order":95,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-5028","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5028"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5032,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5028\/revisions\/5032"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}