{"id":5967,"date":"2025-03-20T15:27:44","date_gmt":"2025-03-20T22:27:44","guid":{"rendered":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/?page_id=5967"},"modified":"2025-10-31T17:33:08","modified_gmt":"2025-11-01T00:33:08","slug":"el-mensajero","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/drawings\/el-mensajero\/","title":{"rendered":"EL MENSAJERO"},"content":{"rendered":"<p class=\"imagebox\">\r\n<a href=\"\/images\/drawings\/Mensajero-w1000.jpg\" class=\"nounder highslide\" onclick=\"return hs.expand(this)\" rel=\"highslide\"><img decoding=\"async\" src=\"\/images\/drawings\/Mensajero-w480.jpg\" alt=\"EL MENSAJERO\" \/><\/a>\r\n<\/p>\r\n<p class=\"imagebox\">&nbsp;<\/p>\r\n<h2>EL MENSAJERO<\/h2>\r\n<h4>2002. L\u00e1piz en papel.  22x28 cm.<\/h4>\r\n<p class=\"reference\">[Este dibujo ilustra la portada de <a href=\"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/books\/el-mensajero\/\"><em>El Mensajero<\/em><\/a>, segundo volumen de la tetralog\u00eda <a href=\"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/books\/cortejo-y-epinicio\/\"><em>Cortejo y Epinicio<\/em><\/a> (LOM Ediciones, 2003), en la que cada volumen corresponde, entre otros temas, a las cuatro etapas del hombre. <em>El Mensajero<\/em> tiene lugar durante las primeras d\u00e9cadas de la edad adulta.]<\/p>\r\n<p>Todav\u00eda est\u00e1 descubriendo el planeta Tierra.<\/p>\r\n<p>Comienza a contar lo que ha visto. No le basta con simplemente transmitir un mensaje: cuando el contenido es importante, la mayor\u00eda de la gente no escucha. Inmersos en su acostumbrada manera de pensar, no aceptan informaci\u00f3n nueva. Si quiere hacerse escuchar, el Mensajero necesita gritar. Lo hace con la energ\u00eda de la juventud; a esa edad todav\u00eda tiene esperanza de que su intervenci\u00f3n incitar\u00e1 al cambio.<\/p>\r\n<p>Sus ojos est\u00e1n cerrados: decidido a perseverar en su misi\u00f3n, prefiere no ver el escaso inter\u00e9s que suele prestar la humanidad. Se niega a visualizar la p\u00e9rdida de tiempo que su empe\u00f1o le podr\u00eda costar.<\/p>\r\n<p>Tambi\u00e9n se dirige el mensaje a \u00e9l mismo: mejor no dejarse distraer por el espect\u00e1culo del mundo. En cambio, se concentra en el riesgo que corre de traicionarse y postergar lo que ha venido a hacer.<\/p>\r\n<p>Un cuello hecho de patas y garras: captura sin vacilaciones la realidad, la absorbe y la traduce en palabras. Las l\u00edneas, tensas e irregulares, evocan el esfuerzo que se precisa para decir la verdad. La garganta se nota torturada, impuesta a tragarse las atrocidades que se despliegan frente a \u00e9l y que se acompa\u00f1an de la impunidad que tan a menudo beneficia a los delincuentes. \u00c9l sabe que, desde siempre, esta situaci\u00f3n ha sido as\u00ed. <\/p>\r\n<p>Se eriza horrorizado ante lo que presencia. Un mech\u00f3n de cabello se alza cual antena. Plenamente consciente, percibe lo que otros no. Su vasta frente revela lo elevado de sus pensamientos.<\/p>\r\n<p>El af\u00e1n de gritar las noticias le ha abierto la boca a tal punto, que el labio inferior (a la izquierda) se ha desgarrado; blanco sobre blanco, la luz se filtra por la grieta.<\/p> \r\n\r\n\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; EL MENSAJERO 2002. L\u00e1piz en papel. 22&#215;28 cm. [Este dibujo ilustra la portada de El Mensajero, segundo volumen de la tetralog\u00eda Cortejo y Epinicio (LOM Ediciones, 2003), en la que cada volumen corresponde, entre otros temas, a las cuatro etapas del hombre. El Mensajero tiene lugar durante las primeras d\u00e9cadas de la edad adulta.] [&hellip;]","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":5945,"menu_order":3,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-5967","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5967"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5967\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5968,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5967\/revisions\/5968"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5945"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}