{"id":5999,"date":"2025-03-20T16:06:53","date_gmt":"2025-03-20T23:06:53","guid":{"rendered":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/?page_id=5999"},"modified":"2025-10-31T17:10:17","modified_gmt":"2025-11-01T00:10:17","slug":"los-surcos-inundados","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/davidrosenmann-taub.com\/es\/drawings\/los-surcos-inundados\/","title":{"rendered":"LOS SURCOS INUNDADOS"},"content":{"rendered":"<p class=\"imagebox\">\r\n<a href=\"\/images\/drawings\/Los-Surcos-Inundados-w1000.jpg\" class=\"nounder highslide\" onclick=\"return hs.expand(this)\" rel=\"highslide\"><img decoding=\"async\" src=\"\/images\/drawings\/Los-Surcos-Inundados-w480.jpg\" alt=\"LOS SURCOS INUNDADOS\" \/><\/a>\r\n<\/p>\r\n<p class=\"imagebox\">&nbsp;<\/p>\r\n<h2>LOS SURCOS INUNDADOS<\/h2>\r\n<h4>1983. L\u00e1piz sobre papel. 22x23 cm.<\/h4>\r\n\r\n<p><em>Los Surcos Inundados<\/em>, el segundo libro de David Rosenmann-Taub, sali\u00f3 en 1951, dos a\u00f1os despu\u00e9s de su primero, <em>Cortejo y Epinicio<\/em>. Ambos libros fueron publicados por Arturo Soria, due\u00f1o de Cruz del Sur, editorial chilena de gran prestigio en esa \u00e9poca. El poeta revis\u00f3 <em>Los Surcos Inundados<\/em> en 2014 para, de manera m\u00e1s precisa, exponer su prop\u00f3sito. LOM Ediciones publica entonces la nueva edici\u00f3n en cuya portada aparece este dibujo.<\/p> \r\n\r\n<p><em>Los Surcos Inundados<\/em> contiene una docena de poemas divididos en varias partes. Comienza y termina con dos poemas que se hacen eco.<\/p>\r\n\r\n<p>Inicia con <em>Primera Sonata<\/em>, en tres movimientos: <em>Creaci\u00f3n<\/em>, <em>Alumbramiento e Hijo<\/em>. Los t\u00edtulos mismos indican que la obra est\u00e1 inundada con la alegr\u00eda de la expectativa que rodea el nacer de un ni\u00f1o. El suceso se narra desde el punto de vista del euf\u00f3rico joven padre.<\/p>\r\n\r\n<p>El \u00faltimo poema de <em>Los Surcos Inundados<\/em>, <em>Segunda Sonata<\/em>, est\u00e1 compuesto por tres movimientos: <em>P\u00f3rtico<\/em>, <em>Abismo<\/em> y <em>R\u00e9quiem<\/em>. El poeta habla sobre la muerte de dand\u00fan (apelativo cari\u00f1oso para el ni\u00f1o), de apenas dos a\u00f1os. El desconsolado padre est\u00e1 inmerso en cada momento de la tragedia. Sentimientos de estrago y desesperaci\u00f3n permean la sonata.<\/p>\r\n\r\n<p>Un surco es una zanja hecha en la tierra para recibir semillas; tambi\u00e9n puede ser una tumba abierta.<\/p>\r\n\r\n<p>El dibujo parece suspendido en el aire. Al igual que las dos sonatas, el retrato muestra dos lados opuestos: iluminado a la derecha, oscuro a la izquierda.<\/p>\r\n\r\n<p>A la derecha: observaci\u00f3n intensa. Firme, no se conmueve por lo que presencia, no se altera internamente. Esta compostura se manifiesta en el recorrido hasta la boca, sin sonre\u00edr, ni contra\u00edda ni triste: &ldquo;Tengo que mantener la calma. Todav\u00eda poseo algo luminoso en m\u00ed; necesito defenderlo.&rdquo; La secci\u00f3n clara de su rostro indica que mantiene su inocencia. Sin embargo, aqu\u00ed y all\u00e1 (debajo del ojo y en la mejilla) comienza a aparecer una sombra.<\/p>\r\n\r\n<p>Su larga nariz parece alejarse de un mal olor. La inclinaci\u00f3n de la cabeza muestra una actitud de retraimiento. Le resulta perturbador comprender lo que implica vivir en la tierra.<\/p>\r\n\r\n<p>La boca es peque\u00f1a, incluso menor que sus ojos: toda la atenci\u00f3n se dirige a la mirada completamente abierta. <span class=\"reference\">[Estos ejemplos caracterizan los dibujos de David Rosenmann-Taub. Parecen realistas a primera vista; creemos percibir una cara normal, pero el artista se toma muchas libertades con la realidad \u2014 como se puede apreciar aqu\u00ed \u2014: entre otras, en la longitud de la nariz y la estrechez de la boca. La forma ayuda a expresar el sentimiento provocado por lo que est\u00e1 aconteciendo. La naturaleza crea figuras a su antojo y, asimismo, el artista es libre de crear cualquier estructura que ilustre su prop\u00f3sito. David Rosenmann-Taub no se aparta de lo usual de manera artificial o forzada. Por el contrario, estas \"deformaciones\" se integran en un todo que se fusiona en un retrato reconocible; las modificaciones de las formas esperadas animan la imagen y la hacen cobrar vida. Lo que se puede ver no son los rasgos f\u00edsicos de un rostro, sino los rasgos intr\u00ednsecos del modelo, su realidad interna. El objetivo es hacer visible lo invisible.]<\/span><\/p>\r\n\r\n<p>A la izquierda: parece que recibi\u00f3 un terrible golpe que oscureci\u00f3 su mejilla y su ojo &mdash; testigo del mal, en el que la sorpresa, frustraci\u00f3n e indignaci\u00f3n son evidentes &mdash;. Incluso, de tan consternado, tiene una doble ceja levantada.<\/p>\r\n<p>El mech\u00f3n de pelo que cae sobre su frente parece protegerlo de la bofetada del descubrimiento.<\/p>\r\n<p>Un joven, en el umbral de la adultez, que comienza a informarse sobre su entorno, de lo que est\u00e1 hecha la comunidad de hombres y mujeres, de los comportamientos generalizados: violencia, lucha por el poder, hipocres\u00eda, mentira, ego\u00edsmo. Act\u00faan de acuerdo con la naturaleza misma, que crea y destruye incesantemente. Apenas ahora \u00e9l mismo experimenta su violencia letal.<\/p>\r\n<p>Si miramos los dos ojos juntos, dos emociones opuestas coexisten: calma y horror. Entre los ojos, las cejas colisionan &mdash; una indicaci\u00f3n de su agitaci\u00f3n interna &mdash;; se unen y trazan un p\u00e1jaro asustado con las alas extendidas.<\/p>\r\n<p>En la base de su cuello, un disco. Este inusitado dispositivo parece tan natural, que es innecesario su cuerpo debajo de la cabeza. No sabemos si el cuello surge del disco o si el disco es una prolongaci\u00f3n del cuello. \u00bfLo han decapitado? \u00bfOlvid\u00f3 su cuerpo como consecuencia del embate con la realidad?<\/p>\r\n\r\n<p>Al dise\u00f1ar este remolino, el artista no es esclavo de la realidad. Aunque el v\u00f3rtice aparece animado por un movimiento r\u00e1pido, hay l\u00edneas giratorias que no responden con el mismo efecto: muchas tienen puntos de ruptura y direcciones contrarias. Las cosas no suceden de manera regular, uniforme, predecible.<\/p>\r\n<p>Este disco es el mundo, que da vueltas constantemente como lo hacen otros planetas. \u00bfCu\u00e1ntas personas, tambi\u00e9n girando en su existencia, est\u00e1n perdidas en preocupaciones irrelevantes?<\/p>\r\n<p>El joven, dejando atr\u00e1s la infancia, pronto entrar\u00e1 en la vor\u00e1gine. No ha empezado a participar en el juego general. \u00bfSe convertir\u00e1 en un miembro de la manada y aullar\u00e1 con los lobos o, decidido a defenderse, mantendr\u00e1 su humanidad intacta?<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; LOS SURCOS INUNDADOS 1983. L\u00e1piz sobre papel. 22&#215;23 cm. Los Surcos Inundados, el segundo libro de David Rosenmann-Taub, sali\u00f3 en 1951, dos a\u00f1os despu\u00e9s de su primero, Cortejo y Epinicio. Ambos libros fueron publicados por Arturo Soria, due\u00f1o de Cruz del Sur, editorial chilena de gran prestigio en esa \u00e9poca. 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