Poesiectomía

XVIII

 ¡Aquel día, aquel día!
¿Un día 
llegaría
el día que anhelábamos,
tras incontables rondas de añoluces,
hasta nosotros?

 Y, al fin,
al fin, aquí,
nuestro, recóndito,
su radiante cardumen,
tal como lo anhelábamos,
paladín,
¡por un día!